Alemania prohíbe los ingresos a su territorio de personas provenientes de cinco países (Reino Unido, Irlanda, Portugal, Brasil y Sudáfrica), afectados por las distintas variantes del Covid-19. Y Francia cerrará a partir de hoy sus fronteras con los países exteriores de la Unión Europea (UE) y aplicará otras restricciones, en lo que parece ser la última oportunidad antes de imponer un confinamiento.
Europa, con más de 731.000 decesos, es la región del mundo que suma más muertes por el virus, y la mayoría de sus países están reforzando sus medidas para frenar la propagación de las variantes del virus detectadas en el Reino Unido, Sudáfrica y la Amazonía brasileña. Pero en medio de las restricciones también queda lugar para alguna buena noticia. Los Museos Vaticanos, que albergan entre otros a la Capilla Sixtina, volverán a abrir sus puertas el lunes, tras 88 días de cierre.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, fue tajante con AstraZeneca sobre el posible retraso en la entrega de las vacunas.
En medio de esta contienda por las vacunas, y con una pandemia que ya se cobró más 2,2 millones de vidas en el mundo y contagiado a más de 102 millones de personas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) llamó a no dejar a los países pobres esperando hasta que los ricos inmunicen a sus poblaciones.
“Si no compartimos las vacunas habrá tres problemas mayúsculos”, advirtió el jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus. “Uno: un fracaso moral catastrófico, dos la expansión de la pandemia y tres una recuperación económica muy lenta”. AFP