Ramona Matos vivió indocumentada y vigilada por sus superiores, forzada a falsear estadísticas y a “tirar por el inodoro” medicinas. Hasta que, “defraudada” por las “mentiras” del gobierno de Cuba, cruzó la Amazonia y desertó del “negocio” de las misiones médicas cubanas.
“¡Basta ya de represión al pueblo cubano! ¿Hasta cuándo? ¡Basta ya!”, dijo Matos, ex brigadista en Bolivia y Brasil, al denunciar el “trabajo esclavo” al que fue sometida, durante un foro en la OEA, en Washington.
Matos es uno de los cuatro galenos cubanos que presentó una demanda en una corte federal de Miami contra funcionarios de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), por su papel de intermediarios en el programa Mais Medicos.
“Me empecé a dar cuenta de que era un negocio de Cuba”, afirmó durante la conferencia titulada La oscura realidad detrás de las misiones médicas cubanas, acogida en la OEA a instancias del secretario general Luis Almagro, un duro crítico de la Cuba de Fidel Castro.
A Dania Cao Quintero, que integró las misiones médicas cubanas en Haití y Venezuela entre 2002 y 2016, sostuvo que su experiencia estuvo marcada por la violencia y la pobreza de zonas remotas, y sobre todo por la naturaleza del trabajo, en particular en la Venezuela gobernada entonces por Hugo Chávez, aliado de La Habana.
“A quienes estaban en desacuerdo con el chavismo, nuestra función era hacerles ver que el proceso revolucionario era lo mejor y se trataba de cambiar su inclinación política”, relató.
Almagro rechazó estas “prácticas abusivas y corruptas del régimen cubano”, denunciando trata de personas y violación de los derechos humanos “encubiertos” bajo un programa de cooperación que busca generar ingresos y tiene “propósito político” no solo en la región, sino en otras partes del mundo.
CRÍTICA DE CUBA. El Gobierno cubano tachó de “bochornosa” la campaña de EEUU y la OEA para desprestigiar la exportación de servicios médicos de la isla a otros países y recordó que los galenos cubanos trabajaron junto a estadounidenses varias veces. “Eso lo vio el mundo, y EEUU y sus embajadas hoy bochornosamente reciben indicaciones de atacar una colaboración médica, respetada incluso por el propio personal diplomático”, dijo Johana Tablada, portavoz de Exteriores de Cuba.