El médico que afirmó que al presidente venezolano Hugo Chávez le quedarían apenas un par de años de vida, por el cáncer por el que fue tratado, dijo ayer haber abandonado el país y fuentes aclararon que lo hizo luego de que la Policía irrumpiera en su consultorio.
Las declaraciones del doctor Salvador Navarrete, quien fue médico del mandatario izquierdista hace años, fueron divulgadas el domingo por un medio mexicano y desde entonces desataron polémica sobre la salud del gobernante que aspira a ser reelegido en el 2012 y que se declaró libre del cáncer.
La publicación recogió una entrevista con Navarrete en la que dijo que el tumor que le extrajeron a Chávez en Cuba, del tamaño de una pelota de béisbol, es “muy agresivo”, por lo que “la expectativa de vida puede ser de hasta dos años”.
“Los acontecimientos posteriores (a la publicación) me obligaron a salir del país con mi familia de una manera abrupta, algo que no deseaba y no tenía planificado hacer”, dijo Navarrete en una carta abierta publicada el viernes.
Voceros del Gobierno han dicho estar cansados de las frecuentes oleadas de rumores que se originan en el país sudamericano sobre la salud de Chávez, en medio del silencio oficial sobre los detalles de su enfermedad y tratamiento.
Cilia Flores, líder del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), calificó de “necrofílica” y “morbosa” a la oposición por hacerse eco del diagnóstico hecho por Navarrete sobre la enfermedad de Chávez.
Colegas del médico, quien dice ser tratante de algunos familiares de Chávez, aseguraron haber presenciado cómo la Policía irrumpió en su consulta de una clínica al este de Caracas para revisar archivos y computadoras. REUTERS