Indicó que los créditos son grupales y los miembros se dividen de acuerdo a los empredimientos de negocios que realicen cada uno de ellos.
Explicó que, con la ayuda del Fomin, se visita 4 veces al mes a las bancas comunales antes de dar los créditos, donde hay una preparación previa que incluye educación financiera, sistemas de ahorro y organización.
Dijo que los microcréditos van desde G. 400.000 en adelante, y cuando tienen éxito en sus préstamos ya van aumentando el monto de los créditos.
Asimismo, mencionó que gracias a este sistema muchas personas han podido ya ser sujetos de crédito de manera individual, ya que sus emprendimientos fueron creciendo poco a poco.
Sin embargo, dijo que esta modalidad de microcréditos de banca comunal, a pesar de ser uno de los productos más difíciles y más costosos de operar, “es un semillero sumamente interesante para que la gente vaya teniendo acceso a cualquier tipo de créditos”, manifestó el vicepresidente de El Comercio.
DesafÍos. “ Nuestro interés más grande es llegar a duplicar la cantidad de clientes bajo este sistema de banca comunal”, aseguró.
Para ello, comentó que están capacitando y enseñando a las personas a ahorrar para ser bancarizados posteriormente.
Heisecke pidió a las instituciones del Estado dar mayor apoyo a estos sistemas de microcréditos, que han demostrado que puede ayudar a desarrollar a las comunidades menos favorecidas.
Explicó que Financiera El Comercio otorga préstamos a las bancas comunales para impulsar el trabajo por cuenta propia, incentivando el ahorro y apoyando el fortalecimiento de los miembros y su comunidad por medio de capacitaciones financieras y no financieras.
La presentación de los resultados del programa de banca comunal, que cuenta con el apoyo del Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin), del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), fue realizada ayer a la mañana en La Manzana de la Rivera.