Las órdenes de captura en Brasil contra personas por delitos que van desde homicidio a secuestro suman más de 500.000 y, en caso de cumplirse todas ellas, la población penitenciaria del país llegaría casi al millón de personas.
La población penal actual del país es de 401.000 personas, dijo Flavia Diniz, de la oficina de prensa del Ministerio de Justicia.
Las 550.000 órdenes de captura pendientes por cumplir son un cálculo del Ministerio de Justicia en base a los datos entregados este año por los 26 estados y el Distrito Federal, agregó la vocera en conversación telefónica.
Para Ignacio Cano, especialista en estudios sobre la violencia, la revelación de los datos oficiales es sorprendente.
La población con órdenes pendientes de arresto ''es del tamaño de un país, es una enormidad’’, dijo Cano en una entrevista con el diario O Globo. ''Sabía que ese número (de mandatos no cumplidos de prisión) era elevado, pero no sabía que tanto. Asusta’’, agregó.
Brasil, con una población de 185 millones de habitantes, encara un auge de la violencia callejera con distintas bandas de crimen organizado que en 2006 lanzaron ondas de ataques sin precedentes en Sao Paulo y Río de Janeiro.
Sólo en mayo del año pasado, más de 200 personas murieron en Sao Paulo en una semana de ataques, atentados y balaceras entre la banda conocida como Primer Comando de la Capital (PCC) y la Policía. AP