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María Isabel, la sacerdote paraguaya que lidera misa para sordos en EEUU

Una llamada a medianoche cambió su vida y la llevó hasta Estados Unidos. Se consagró como la primera mujer latina en la Iglesia de Sordos; pasó de maestra a ser ordenada sacerdote en el 2000.

En oficios religiosos, arrojándose de un paracaídas o al servicio de la comunidad latina y dando misas para sordos, María Isabel Santiviago Aquino, paraguaya, jubilada, de 77 años, con 58 años de residencia en EEUU, no para, y escribe cada día una página nueva de una vida llena de matices.

En Paraguay, vivía en Asunción, entre 15 de Agosto y Humaitá, fue profesora de música hasta que fue becada a estudiar lenguaje de señas a Nueva York, además desde el 2000 fue ordenada como sacerdote, y se consagró como la primera mujer latina en la Iglesia de Sordos, St Ann’s, en Manhattan. Se graduó con honores en Columbia University, Brown University, Rhode Island College, NY Theological Seminary.

Actualmente es sacerdote en la iglesia episcopal Santa Cruz de Manhattan o Holyrood, situada en el barrio Heights de Washington. El lugar es una iglesia santuario que da refugio a inmigrantes, con servicio trilingüe -inglés, español y el lenguaje de señas- comparte María Isabel.

La historia de María Isabel está llena de giros inesperados, su vida antes de Nueva York era la música. “Donde hacía falta música me llamaban y yo iba. ¿Sordos?, nunca había ni siquiera pensado en ellos”, recuerda.

Hasta que recibió una llamada en 1963.”Ya estábamos acostados, mis padres estaban durmiendo. Atendí el teléfono. Me preguntan si quiero ir a Nueva York y por supuesto creí que se trataba de una broma de mal gusto. La persona me pidió que no cortara y me explicó que estaba en la cena de la Asociación de Damas Uruguayas. Me explicaron que trabajaban ayudando a los niños sordos del país, les mandaban al Uruguay a estudiar en la Escuela de Sordos de Montevideo y que una escuela en NYC ofreció una beca para ir a estudiar y mandarían a una persona”.

Dejó la llamada descolgada y preguntó a sus padres. “Me llamaron porque en la cena se me mencionó como alguien que le gusta aprender/estudiar. Querían la decisión al momento. Le dije que tenía que consultar con mis padres. Era menor, la mayoría de edad entonces era a los 22 años. Me dijo que esperaría en el teléfono. Les desperté a mis padres y les dije todo. Estaban confundidos. Decidimos decir que sí. Discutir toda la noche y si decidíamos que no, llamarles por la mañana y decirles no, gracias”, rememora.

“Llegué a NYC el martes 10 de setiembre de 1963 para estudiar Educación de Sordos durante un año y regresar a trabajar en la escuela que iban a construir, pero que al final no construyeron y yo no tendría trabajo”, cuenta.

Entonces, continuó sus estudios en EEUU y trabajó en programas con estudiantes de todas las edades entre ciegos, ciegos-sordos y ciegos con parálisis cerebral, enseñó en la Escuela Nacional de Sordomudos de Santo Domingo, República Dominicana.

Pionera

Entre 1978-1984 regresó a EEUU, al Rhode Island School for the Deaf, creando el primer programa bilingüe para sordos del país. Y volvió a su primera escuela Lexington School for the Deaf, Nueva York, donde permaneció hasta que se jubiló en el 2005 trabajando con familias hispanas y sus hijos e hijas sordos y sordas. Durante el atentado de las Torres Gemelas, formó parte de Capellanes de Desastres como la única sacerdote episcopal latina.

De maestra a sacerdote

María Isabel se casó en Rhode Island, con un sacerdote en la Iglesia Episcopal, congregación en la que explica que los sacerdotes se pueden casar; se ordena a mujeres y también a personas lesbianas y gays. Y en cada paso estaba la música. “Nunca abandoné la música. Con músicos de muchos países, creamos grupos de folclore latinoamericano. En República Dominicana tocábamos en vivo en el canal nacional de TV los sábados. En las iglesias de mi esposo, haciendo música de iglesia con nuestro grupo o sola”, dice.

Su marido falleció en 1991 y ella regresó a la Escuela Lexington, para ese entonces su hijo tenía 10 años. Y fue allí, cuando decidió ser sacerdote.

“Seguimos todo el proceso de nuestra diócesis, la Diócesis de Nueva York. Fui al seminario mientras trabajaba en la Escuela Lexington y el 16 de setiembre del 2000 fui ordenada sacerdote”. Para la ordenación lució una prenda hecha en Paraguay con ñandutí multicolor y fue destacada como la única mujer paraguaya sacerdote.

Iglesia para sordos

Un día en la calle le pareció reconocer a un señor, era un ex alumno en la escuela de sordos de la República Dominicana cuando tenía 7 años. “Le invité a que nos visite y el domingo vino a la misa. Pasó la voz y otros ex alumnos comenzaron a llegar y así nació el Ministerio de Sordos en esta iglesia de oyentes”, comparte María Isabel.

A inicios del 2020, la iglesia tomó notoriedad en la prensa de Estados Unidos, lo que despertó el interés de un documentalista, quien presentará las misas para sordos en el festival de documentales de Nueva York, en noviembre.


Donde hacía falta música me llamaban y yo iba. ¿Sordos?, nunca había ni siquiera pensado en ellos.

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