No te conocí madre - antes-
cuando solo miraba el camino
y no a ti, que me enseñabas
a andarlo.
No te conocí - después-
cuando corrí presurosa mis pasos adolescentes,
en tanto que tus noches, embargadas a mi espera,
robaban implacables las horas de tus sueños.
No te conocí - tampoco-
cuando me pensé grande y te dejé sola,
mi sed de amor y de alegrías
fueron buscando, en las infinitas distancias,
lejanas utopías.
Te conocí - después-
cuando no volví a encontrarte,
cuando hice crecer a mis hijos y entendí de tus fatigas,
cuando supe que no se cocina el pan
con el solo hecho de encender el fuego,
y no se limpia la alcoba con solo abrir las ventanas.
Cuando comprendí que no es un sueño la vida,
y cada día es una batalla;
que la muerte duele y los recuerdos
a nadie resucitan;
que las garras del hombre no bastan
para conseguir justicia,
y las horas del sol se nos vuelven
más cortas cada día.
Te conocí - después-
cuando supe que la carne se cansa
y los pies se nos enfrían;
que precisamos - a veces-
una taza de té, dos palabras de amor
y una caricia.
Pero mi voz muere en ¡tanto espacio!
y una caricia amarga se retuerce en mis manos,
Ya no estás..., te conocí después.
No creas - hermano hombre- que es temprano;
es tarde; sin embargo,
levántate a despertar las palomas de la paz
y a encender el fuego de los hornos vacíos;
llenémoslos de pan, antes del alba,
que el aroma disipe las hambres solitarias.
Y cuando empiece el sol a entibiar los callejones,
donde todavía duermen
los harapientos niños de las calles,
salgamos a buscarlos, y en los brazos
alcémoslos, igual como las madres,
sin premuras de ausencias ni vestigios de olvidos,
seguras de encontrar un sitio limpio
donde acostarlos con un beso, que se permite
libre..., y manso..., y tierno,
cuando sobra el amor... ¡En todo el aire!
Nació en la ciudad de San Ignacio, Misiones, en 1953. Voces de esperanza se titula el cedé que contiene quince poemas suyos, musicalizados por Florentín Giménez, en canciones interpretadas por López Simón, Ñeca González y el grupo Agua y Arena. Hoy reside en Luque, ciudad cuya Municipalidad la ha nombrado “Luqueña Destacada”. Ha publicado además los poemarios: Transparencia y La llama.
Umbral de palabras