El Tribunal de Justicia de la APF castigó anoche a Luqueño por los incidentes ocurridos tras el partido con el 3 de Febrero por la fecha 14 del Clausura. Las resoluciones: 1) Jugar a puertas cerradas sus próximos dos partidos en todas las categorías. 2) Prohíbe a los Chancholigans ingresar por un año a todos los partidos de la APF y 3) Prohíbe a César Cáceres (alias Tote, jefe de la barra) ingresar a cualquier estadio por dos años.
“La situación está un poco jodida con nosotros, los aficionados de Luqueño son muy exigentes y en los últimos días incluso algunos de los compañeros cuentan que fueron amenazados”, expresó ayer el futbolista Blas Armoa.
“Hablamos con los muchachos, somos los únicos que podemos sacar esto adelante”, agregó. Luqueño será local en Campo Grande contra Capiatá, mañana, a las 19.50, y el martes mide a Olimpia.