Los pasillos de la populosa Chacarita se llenaron ayer de alegría con los movimientos espiralados del peculiar trompo arasá. Salidos de todos los rincones, niños, adolescentes y adultos se acercaron en pocos minutos a la gran fiesta lúdica popular en las antesalas del Bicentenario.
Entre carcajadas, payasos, globos y música; arrojando su trompo sobre el asfalto del Centro Comunitario San Felipe, el pequeño Alexis Gómez inició el primer concurso del trompo arasá que será replicado en todos los barrios de la República. Compartiendo esta pasión común con sus amigos de la escuela dijo que en sus tiempos libres además de jugar fútbol, disfruta con el trompo.
La técnica es muy sencilla, expuso Jonathan Almirón en medio del barullo, luego de que le regalaran su nuevo juguete. “Pongo entre mis dedos y lío, tiro y gira... aprendí a jugar por ahí, pero hoy quiero ganar, a veces ganan los otros, a veces yo”, relató. “Somos tromperos, desde que nacimos jugamos acá”, dicen Andrés y Pedro, ante la atenta mirada de las niñas que jugaban con sus globos.
PARTICIPACIÓN. A metros, la profesora Teresita Riveros, directora de la Escuela San Felipe, sin el libro de disciplina ni el uniforme, comentó que en su época de niña, juegos como la balita, el tuka’ê kañy y el trompo eran muy tradicionales. “Es bueno que se vuelva a incentivar este tipo de actividades, acá en la escuela son comunes”, aseguró.
Incentivar y hacer revivir este juego popular es la propuesta de la Comisión Bicentenario que impulsa la iniciativa de integración con el trompo arasá, elegido como personaje del bicentenario. Margarita Morselli comentó que la idea del concurso es que se comparta y sociabilice para “crear ese cariño que realmente surge cuando uno pasa momentos felices”.
Ante la expectativa de la muestra de trompos pintados y el concurso final entre barrios que se anuncia para mayo, los chicos aguardan ya que llegue la fiesta del Bicentenario para exponer su talento a todo el país.