Pasaron 10 días sin cobrar sus salarios, no reciben viático, duermen menos de cinco horas en colchones viejos, hacinados en tres oficinas y almuerzan apenas medio plato de comida. En estas precarias condiciones están albergados hace un mes unos 30 funcionarios comisionados a la lucha contra el dengue del Servicio Nacional de Erradicación de Enfermedades Transmisibles por Vectores (Senepa).
Se trata de rociadores, operadores de máquinas y auxiliares de San Pedro, Concepción, Villarrica, Paraguarí, que fueron derivados al departamento Central para apoyar las tareas contra la epidemia. Desde el 8 de enero están alojados en un local institucional en Fernando de la Mora.
Desayunan, almuerzan y cenan en un galpón entre los insecticidas. Les habían prometido un viático de 60.000 guaraníes por día, pero recién ayer, después de 10 días de retraso, cobraron su salario de enero. Del viático no tienen noticias. En este tiempo tuvieron que sobrevivir con un adelanto de 100.000 guaraníes semanales, con el que los funcionarios deben pagar sus gastos de estadía y además enviar algo de dinero a sus familias.
“Tres de los trabajadores ya gestionaron préstamos para pagar sus gastos, los muchachos están bancando más de lo que se justifica”, apunta Carlos Giménez, secretario adjunto del sindicato de Zona 1 del Senepa, mientras hace correr entre sus compañeros una colecta para un colega que sufrió un derrame ocular. “Ya nadie tiene plata”, se lamenta.
Los rociadores tienen un ritmo de trabajo agotador. Como le tienen que seguir el ritmo al mosquito Aedes aegypti –que está en actividad al amanecer y al anochecer– los funcionarios comienzan a trabajar a las 3 de la madrugada y se acuestan a las 10 de la noche. Para almorzar cada uno aporta 2.000 guaraníes por día y hacen una pequeña olla popular, que apenas alcanza para medio plato cada uno.
“A mí me retan porque es poco, pero yo no tengo la culpa”, comenta la cocinera Gladys Acosta.
Aunque ayer cobraron, todavía les adeudan la bonificación de 86.000 guaraníes mensuales y el plus por insalubridad. “Somos patriotas, estamos luchando por una causa, pero a nivel nacional el mosquito está mucho mejor organizado que nosotros”, destaca Giménez.
Humberto Recalde, director del Senepa: “Está todo solucionado”
Aunque son los principalmente afectados con la actual epidemia, los funcionarios del Servicio Nacional de Erradicación de Enfermedades Transmisibles por Vectores (Senepa) fueron los últimos en cobrar sus salarios de enero entre todos los empleados de Salud Pública.
“Es un problema que siempre se presenta en enero. Cada fin de año hay recategorización y este año el ministerio cargó primero los datos de las otras planillas y nos tocó en el último paquete”, explica el director de la institución,
Humberto Recalde.
El titular sostuvo que los viáticos están pendientes de ser pagados la próxima semana, así como la bonificación. Para el cobro del plus por insalubridad aún falta un dictamen del Ministerio de Justicia y Trabajo. “La inquietud era porque ellos no recibieron la información, pero son problemas administrativos que teníamos que gerenciar”, dice.