Por Ruth Benítez
El astro boricua, Ricky Martin, desplegó su gran talento en el escenario del Jockey Club Paraguayo en la noche de este viernes. Su voz, su baile y carisma, hicieron vibrar a cerca de 10 mil personas que coreaban sus temas a pesar, pese a que gran parte fueron interpretados en inglés.
“Juro que no volveré a esperar 15 años para regresar a Paraguay”, dijo el artista, quien finalizó el espectáculo con una bandera paraguaya al cuello.
El grupo nacional Fruta Prohibida abrió el telón con un colorido elenco de bailarines, músicos y la interpretación de cuatro canciones, a la espera del puertorriqueño.
Ricky Martin ingresó al escenario a las 10.30 aproximadamente desatando el grito del público, principalmente de las mujeres.
El show de esta gira: Música, Alma, Sexo (MAS) que presenta en Latinoamérica estuvo colmado de espectacularidad y humanismo, además de ritmos melódicos y movidos, propios del Caribe que hicieron bailar a todo el público.
El ídolo puertorriqueño dejó ver su marcada lucha contra la discriminación hacia la homosexualidad y la raza, atendiendo que hace poco declaró su orientación sexual para mostrarse libre no solo como artista sino como persona.
Abrió el espectáculo con la proyección de un videotape de expresión corporal alusivo a su reciente declaración, donde aparece rompiendo cadenas.
“Cuando alguien murmuraba a mis espaldas me ponía firme, canalizaba mis emociones a través del baile, soy así, soy feliz, soy amigo, soy bailarín, soy tú”, decía una de las voces de las proyecciones.
También se exhibió un video donde un músico afrodescendiente sostiene el valor de la igualdad racial.
“Remontándome al inicio de mi carrera, no puedo dejar de interpretar mis primeras canciones”, expresó el ídolo musical para abrir otra etapa del concierto.
Grandes éxitos tanto pasados como recientes se oyeron en la noche, con temas como “Será, será”, “El amor de tu vida”, “Fuego contra fuego”, “Te extraño, te olvido y te amo”, “Dime que me quieres”, “María”, “La bomba”, “La Copa de la vida, Vuelve” y “Lo mejor de mi vida eres tú”, entre otros.
Y canciones en inglés como “Living la vida loca”, “She bangs”, “Shake your bom bom y “Loaded” y varios más.
Unos ocho bailarines de excelente nivel y llamativos vestuarios formaron parte del show, montado en una escenografía de estructura metálica y pantallas leds.
La primera vez que vino a Paraguay fue hace 15 años cuando apenas iniciaba su carrea que ya lleva 27 años.
Y “hay que pedirle más, más, más a la vida, que sea hasta que se apague el sol y la luna”, fue el mensaje por el que vino y prometió volver al despedirse del público a quien abrazó a través de la bandera paraguaya.