Por pa’i Oliva - www.paioliva.blogspot.com
En un día como hoy deseo recordar a nuestros grandes héroes olvidados.
Esos miles y miles de paraguayas y paraguayos de toda edad, sexo y condición social, que en sus vidas vivieron los más grandes ideales de solidaridad hasta sus últimas consecuencias.
Por ejemplo, tantas mujeres, adultas o jóvenes, que dieron todo lo que tenían en las dos guerras, que lucharon y sufrieron en la dictadura, que en la triste transición que soportamos nunca perdieron la esperanza y que ahora tienen los más grandes sueños para el cambio.
Por ejemplo, los jóvenes, de ambos sexos, que afloran en la historia cuando más se los necesita (Guerra del Chaco o Marzo Paraguayo). Preparándose ahora para dominar el presente y así forjar en un futuro próximo el nuevo Paraguay que queremos.
Por ejemplo, tantos ciudadanos intelectuales o analfabetos, haciendo changas o en puestos importantes, personas tan iguales y diversas como un monseñor Ramón Bogarín o un Ananías Maidana, en organizaciones tan dispares y mirando todas a la patria como las Ligas Agrarias Cristianas, el Partido Comunista o la Docencia del Paraguay.
A todos ellos quiero rendir hoy mi emocionado homenaje. Ellos merecen nuestro mayor agradecimiento, sus vidas son una luz para caminar, y mi gran alegría hubiera sido conocerlos a todos y en un gran abrazo decirles: ¡Gracias!
Ellos me inspiraron para no cansarme nunca.