05 abr. 2026

Los escándalos calientan el ambiente del debate de los candidatos al Elíseo

París, 4 abr (EFE).- Las investigaciones por corrupción de que son objeto el conservador François Fillon y la ultraderechista Marine Le Pen, pero también el pasado de banquero de negocios del socioliberal Emmanuel Macron, marcaron los momentos de mayor fricción en el debate de los candidatos presidenciales en Francia.

Vista general de debate organizado por los canales de televisión privados franceses BFM TV y CNews, que reunió a los once candidatos a la elección presidencial francesa hoy, en La Plaine-Saint-Denis (Francia). EFE

Vista general de debate organizado por los canales de televisión privados franceses BFM TV y CNews, que reunió a los once candidatos a la elección presidencial francesa hoy, en La Plaine-Saint-Denis (Francia). EFE

Durante casi cuatro horas, los once pretendientes del Elíseo que se disputarán el voto de los electores en la primera vuelta del día 23 se sometieron esta noche ante las cámaras a un ejercicio inédito y muy pautado para respetar la igualdad de todos, que dio pie a pocos momentos de verdadera discusión.

El de mayor temperatura fue, como se preveía, cuando se abordó la moralización de la política por el trasfondo de los procedimientos judiciales abiertos contra Fillon, que ha sido imputado por los empleos supuestamente ficticios que otorgó a su mujer y a dos de sus hijos, y a Le Pen, que hasta ahora se ha negado a presentarse para no ser acusada, amparándose en su impunidad parlamentaria.

El trostkista Philippe Poutou (las encuestas le dan una intención de voto inferior al 1 % de los sufragios), fue el que desencadenó las hostilidades al referirse al escándalo que persigue al ex primer ministro conservador: “Cuanto más se profundiza, más huele a corrupción”, dijo.

Poutou acusó a Fillon y a Le Pen de “meter la mano en la caja” de los fondos públicos, a lo que esta última replicó con la que ha sido su argumentación en las últimas semanas: “Soy perseguida políticamente por unos asuntos en los que no hay la menor sombra de enriquecimiento personal”.

Fillon se negó a responder a las preguntas que le hizo una de las periodistas moderadoras del debate sobre su inculpación, y también a reconocer que había cometido errores al contratar a su mujer y a sus hijos como asistentes parlamentarios con dinero público, algo -dijo- que han hecho cientos de parlamentarios franceses.

También se vio atacado por el candidato soberanista Nicolas Dupont Aignan el socioliberal Emmanuel Macron, al que reprochó un posible conflicto de intereses por haber gestionado como ministro de Economía (2014-2016) casos de empresas con las que había tratado anteriormente cuando fue banquero de negocios.

Macron, favorito de las encuestas, salió al paso asegurando que su actuación en el Gobierno del actual presidente, el socialista François Hollande, estuvo dominada por una “total independencia”, y lanzó una puya a Fillon y a Le Pen al señalar que cuando se aspira a ser jefe del Estado “hay que empezar por respetar la justicia”.

Dijo apoyar una de las principales propuestas para favorecer la ética en la política defendida también por Dupont Aignan y por los dos grandes candidatos de la izquierda, Jean-Luc Mélenchon y Benoît Hamon: impedir que se presente a un cargo electo una persona que haya sido condenada.

Otro de los momentos álgidos de un debate que en términos generales no permitió que ninguno de los grandes candidatos descollara -y en el que tampoco cometieron traspiés mayúsculos- fue el dedicado a la política europea, con una atención particular a la directiva sobre los trabajadores desplazados.

Macron y Fillon cargaron por separado contra los planes de Le Pen de sacar a Francia del euro y establecer barreras proteccionistas, y advirtieron de que todo eso tendría graves consecuencias para el país.

El primero alertó de que lo que propone la presidenta del Frente Nacional (FN) causaría un bajón del poder adquisitivo, pero sobre todo “la guerra económica”.

Más adelante, dramatizó al subrayar que Le Pen apuesta por “el nacionalismo”, que “el nacionalismo es la guerra”. Y recordó que su región de procedencia, Picardía, “está llena” de cementerios con víctimas de los conflictos bélicos europeos.

La líder ultraderechista se reafirmó en su voluntad de imponer un impuesto a las empresas que contraten a extranjeros -incluidos los ciudadanos de otros países europeos residentes en Francia- y en establecer lo que llama un “proteccionismo inteligente”, para lo que dio como ejemplo las barreras aduaneras que Suiza o Corea del Sur ponen a la entrada de productos agrícolas.

Más contenido de esta sección
“Cría cuervos y te sacarán los ojos”, dice el refrán. Estas aves no gozan de muy buena fama y, sin embargo, como el resto de córvidos, destacan por su inteligencia, pueden fabricar y usar herramientas, resolver problemas que requieren muchos pasos o estimar las consecuencias de algunas de sus acciones.
El Ejército israelí continuó este sábado atacando de forma simultánea Líbano e Irán, y aseguró haber bombardeado “más de 140 objetivos” en el primer país y más de 200 en la república islámica solo durante el viernes y el sábado.
El precio medio de la gasolina en Estados Unidos mantuvo este sábado su tendencia alcista hasta situarse en los USD 4,10 por galón (3,78 litros), nivel no alcanzado desde 2022.
El astronauta canadiense de Artemis 2, Jeremy Hansen, contó en una videollamada el sábado que tuvo la sensación de “caer del cielo” mientras su nave seguía su compleja trayectoria hacia la Luna.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recordó este sábado a Irán que le quedan 48 horas del ultimátum que le dio para alcanzar un acuerdo que desbloquee el estrecho de Ormuz o de lo contrario desatará “un infierno” atacando sus centrales energéticas.
Las fuerzas de Teherán y Washington competían la madrugada del sábado por rescatar a un tripulante del primer caza estadounidense que Irán asegura haber derribado desde el inicio de la guerra.