El encuentro se enfocó en los recientes cambios de la Fiscalia y en la corrupción reinante en los tres poderes del Estado. El sacerdote Jesús Montero Tirado realizó una reflexión comparando la palabra de Dios con la situación política de nuestro país.
Manifestó que “un pueblo sin justicia es un pueblo sin una cohesión social”. Y que este “se convierte en germen de enfermedades estructurales y vitales que imposibilitan llevar una vida en paz”.
“La palabra de Dios denuncia la corrupción y sabemos que la corrupción política, económica, social y moral sigue creciendo en nuestro país, hasta el punto de embarrar las instituciones”, dijo haciendo una clara alusión al caso de traslado del fiscal Anticorrupción Carlos Arregui.
“Estad alertas ante la corrupción de quienes destruyen las instituciones y las convierten en cueva de ladrones. Hay ladrones del dinero del Estado que se escudan en los fueros. Tenemos políticos que suben al poder y en vez de servir a la ciudadanía, se sirven del dinero que aportamos todos para enriquecerse a costa de la salud, la educación y los derechos del pueblo”, expresó el sacerdote.
Sobre el caso Arregui indicó “se traslada y aparta a quien investiga, aún reconociendo su buena labor. Si esto se hace es que estamos colaborando y destruyendo el orden y matando el Estado de Derecho. Si políticos corruptos logran impunidad, la ley y la justicia son estériles”.
Finalmente, Pascual Rubiani, en representación de las organizaciones que impulsaron este encuentro, sostuvo que están motivados para construir un Paraguay mejor con pequeñas acciones como ésta, para demostrar solidaridad con el fiscal removido y de esta manera construir conciencia ciudadana.