31 ene. 2026

“Llamativo silencio de las autoridades”

La Unión de Gremios de la Producción (UGP) manifestó respecto al último caso de sicariato en pleno supermercado de Asunción que el silencio de las autoridades y los partidos políticos es muy elocuente.

“Por parte de las autoridades, hay un llamativo silencio: la seguridad de toda la ciudadanía es SU responsabilidad y claramente están fracasando en garantizar la seguridad en el día a día de la gente”, menciona en un comunicado.

Además, reclama que el asesinado no era una persona común, habría sufrido un atentado hace un año y tenía antecedentes penales tanto en Brasil como en Paraguay. “A pesar de esto, su ficha policial estaba ‘limpia’. Se movía en una camioneta blindada y sin chapa”, apunta la nota.

También se refiere a los políticos en campaña, que sería el otro sector que se limita a declaraciones muy ligeras, “más enfocados en conseguir votos que en proponer soluciones reales a las preocupaciones ciudadanas”.

Finalmente, menciona el comunicado que se necesita de instituciones sólidas y eficientes que, por encima de los intereses personales, garanticen políticas públicas que permitan a los habitantes trabajar en paz por un país mejor.

MÁS REPUDIO. La Cámara Paraguaya de Supermercados (Capasu) en un comunicado había expresado igual repudio al actuar discrecional de las bandas criminales y exigido a las autoridades que “dejen de bailar con la corrupción”.

“Condenamos enérgicamente el asesinato cometido en un supermercado, en el corazón de Asunción”.

Los supermercadistas instan a “no ceder a la tentación de normalizar este tipo de salvajismos, minimizándolos como ajuste de cuentas”. Exigen también a las autoridades que “dejen de bailar con la corrupción” y que la “Justicia baje la venda levantada, para frenar la degradación de la calidad de vida de todos los paraguayos y paraguayas”.

La Cámara de Centros Comerciales del Paraguay también se pronunció y condena enérgicamente los hechos de violencia y exige a las autoridades a actuar con firmeza, transparencia.

“No podemos y mucho menos debemos tolerar este estilo de vida de violencia y delincuencia criminal. Este no es el Paraguay que queremos”, apunta.