Correo Semanal

Literatura fantástica en la cuentística paraguaya

José Pérez Reyes es un narrador de historias cibernáuticas que vienen de lo desconocido, relatos proféticos que se originan en el pasado. Le da un giro a la literatura paraguaya a partir del año 2002.

Alexander Steffanell
Catedrático y crítico literario

La literatura de José Pérez Reyes desintegra la tradición de escribir literatura con temas específicamente paraguayos y entreteje nuevas técnicas literarias que convierten al lector en cómplice de la voz narrativa. Igualmente, el lector pasa de una pasividad constante a la actuación en los argumentos y en la trama.

En esta misma línea, su literatura podría considerarse como una avant-garde en la búsqueda de lo nuevo en Paraguay, rompiendo con la tradición y las formas, muchas veces impuestas por el boom latinoamericano. Con el movimiento de una literatura histórica y apegada a la norma, a través de su escritura se puede notar que el presente autor paraguayo se internacionaliza y entra a competir en un mundo global.

Mientras la anterior vanguardia tocó el orden social y artístico, su propuesta de nueva vanguardia toca el arte sensorial, cerebral, lo extraño y el más allá de las letras. Temas como el orden tecnológico, los juegos de palabras, el mundo onírico, los enrevesados conceptuales, las pasiones desenfrenadas, lo rural, lo citadino, entre otros asuntos de interés mundial, toman la palabra en la literatura de José Pérez Reyes, transformando lo nuevo en sociedad utópica de los sentidos. Con esto, su literatura pierde el sentido ante el objeto real y el discurso se torna ambiguo, aunque con significado. Su texto, por lo tanto, es tan global que algunas veces es difícil ubicarlos geográficamente.

Lo anterior le permite al lector entrar a participar del propio texto. El autor da la bienvenida a su lector, lo invita a integrarse en su creación y en la originalidad del texto. Inversamente a la tradición, este autor escribe desde una rebelión contra la linealidad de lenguaje y lo convierte en una sorpresa donde la voz clásica es la del vulgo y la historia no es pasado sino futuro. Sus cuentos son pintura de lo irreal y lo mágico de la simplicidad del texto y lo cotidiano se vuelve una experiencia psíquica y rítmica, donde es la voz narrativa la que atrapa los sentidos. Estamos ante un escritor cerebral, creador de pintura óptica literaria. Es una nueva propuesta de literatura donde los cambios narrativos eran de esperarse; es una fusión de lo viejo y lo nuevo para dar una multiplicidad de versiones literarias abiertas a la interpretación del lector, declarando su literatura en una «rara avis sin alas» sin retorno y sin regreso.

La magia del lenguaje

La literatura de José Pérez Reyes se adhiere a una estética cultural atada a una vigilancia constante del ser humano amén de una tentadora poética de la fragmentación en la que el ser humano se convierte en viñetas llenas de contenido y forma. Lo que emerge de Clonsonante (2007) es un sinnúmero de personajes que flotan en la interfase y los intersticios del pensamiento. La actividad doméstica se ancla en complejos niveles de creación literaria y la vigilancia se amenaza imbricada en la expresión de la tecnopalabra. En consecuencia, el lector es escudriñador y espectador en la red de relaciones y edificador de sus propios constructos teóricos. La voz narrativa empuja al lector a su lugar panóptico —apoyándome en el pensamiento de Foucault— y desde allí vigila las acciones de los personajes. Los espejos, los sueños, las experiencias se convierten a veces en la mayor fatalidad para la libertad humana en estos cuentos.

El autor es un experto en el neologismo y como tal así se mueve en su plataforma lingüística, en su literatura. Clonsonante es una propuesta de escritura y lectura fantástica que atraviesa el marco perceptual como segmentos de la realidad ubicados en pequeñas células interconectadas entre sí por medio de la tecnología de la palabra. Por su parte, la voz narrativa se asocia con lógicas distópicas, aunque la realidad languidece para dar paso a la magia del lenguaje. Así mismo, el lector se confunde, lucha con los eventos inexistentes donde la fantasía da rienda suelta a la ilusión y a la imaginación. Buceando en temas como la tecnología, la abstracción, la inverosimilitud, el tiempo, entre otros más, el autor explora una nueva literatura transformando lo urbano en magicidad, y lo cotidiano en irreal. Sus temas son seminales en el sentido de su originalidad y el autor irrumpe en la literatura del Paraguay para quedarse y continuar escribiendo desde la periferia... desde la supuesta anormalidad.

Repensar la literatura

Además de la magia que empapan estos textos, el escritor continúa una labiosa creación en su literatura a través de los neologismos, entrados en fama sobre todo durante el siglo 19 por autores franceses. Estas nuevas palabras acuñadas a su literatura aterrizan en una nueva generación contribuyendo a la partición entre lo nuevo y lo viejo.

Al igual que escritores como Balzac, el neologismo para Pérez Reyes es una leve obsesión, tal cual como el uso semántico de adjetivos que no necesariamente caben con sustantivos: “tiránico verano”, “baldío indómito”, “agraciada playa”, “copas inquietas”, “obras ensimismadas”, “sojuzgante sol”, “boicot insomne, entre muchos otros. Sus neologismos son una fijación constituida en la nueva oportunidad para repensar la literatura, pero aun respetando la belleza del castellano. Sus nuevas palabras son susceptibles de interpretación por parte del lector en cuanto a fenómeno lingüístico.

A pesar de corta carrera (en los inicios con 2002 con Ladrillos del tiempo), este escritor tiene una maestría adquirida en la escritura, ha saltado los muros de la tradición y se ha aprestado a observar lo que hay detrás de ellos, trayendo el mundo a esta “isla sin mar”. Se deshace de los fantasmas del pasado, se sacude de la norma y crea un cambio de paradigma lingüístico en el que defiende que el purismo literario no existe como tal en un mundo cambiante, una literatura en constante evolución y un lector ávido por un cambio radical. Su trabajo narrativo instaura nuevas expresiones extraordinarias, frases insólitas, significados contrarios y heterodoxias versátiles.

José Pérez Reyes es un narrador de historias cibernáuticas que vienen de lo desconocido, relatos proféticos que se originan en el pasado, le da un giro a la literatura paraguaya a partir del año 2002. José Pérez Reyes hace de su literatura un viaje de lo inverosímil del lenguaje. Como lector me rindo ante lo desconocido, y cuando no se sabe quién escribe, quién narra, qué es verdad y qué es falso; cuando ya no se comprende la profundidad de la doctrina y el dogma; cuando el lector se imagina que es el escritor y la voz narrativa atrapa al escritor y pone en boca de él o de ella lo que no se quiere decir, pero se dice… eso es literatura.

(*) El Dr. Alexander Steffanell es profesor asociado de Castellano y Literatura Latinoamericana y director de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Lee (Cleveland, Tennessee, Estados Unidos).





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