En el peor momento de la pandemia, en junio del 2021, la tasa de letalidad del Covid-19 en Paraguay fue de casi 6%, bien por encima de los indicadores de nueve países del continente sudamericano.
Ahora, en febrero, y gracias a la vacunación anti-Covid, esa tasa se redujo a menos del 1%, conforme muestran los datos publicados por la Universidad Johns Hopkins y que fueron compartidos ayer por la Dirección General de Vigilancia de la Salud (DGVS). En la tabla (ver gráfico) se compara la tasa de incidencia de cada país por cada 100.000 habitantes. Allí se observa que el nivel de letalidad en el país, comparado con los vecinos de la región, al 29 de junio de 2021, “fue el peor momento en cuanto a mortalidad”, señala la doctora Sandra Irala, directora interina de Vigilancia de la Salud. Y ese contexto adverso tuvo lugar a instancias de la irrupción de la variante gamma. La tasa de letalidad en Paraguay, entonces, se ubicó en la cima del ránking con 5,93%, por encima de Perú (4,99%), Bolivia (2,94%), Colombia (2,4%), Guyana (2,39%), Surinam (2,38%), Argentina (2,3%), Brasil (2,23%), Chile (1,89%) y Uruguay (1,23%). “Con estos países –dijo– se comparte un escenario epidemiológico con relación a la introducción de las variantes de preocupación y su predominio”. En contraste, al 8 de febrero los mismos datos de fatalidad –reportados en una ventana de siete días– indican una caída de hasta el 0,5%. Paraguay se situó por debajo de naciones como Colombia y Surinam. En contraste, la especialista opuso que la tasa de letalidad entre los países analizados, la relación es “inversamente proporcional” a la cobertura de vacunación. “Chile, Argentina, Uruguay y Brasil presentan la tasa de vacunación más elevadas por encima del 80% con al menos una dosis y más del 70% para dos dosis”, apuntó. Por lo que si se centra la mirada en dichos países se podrá notar que la tasa de letalidad de estos está más baja que del resto de las naciones. “O sea a una mayor tasa de cobertura de vacunación, la tasa de letalidad en estos mismos países es menor que el resto de los países que estamos comparando”, refirió. DELTA, DESAPERCIBIDA
La infección de una porción importante de la población paraguaya a mediados del 2021 y la vacunación de más de 1,5 millones en agosto pasado permitieron que la variante delta casi “pase desapercibida” en el país, en palabras de Irala. A su criterio, la vacunación masiva en ese entonces, especialmente del segmento más vulnerable de la sociedad –de 50 años en adelante– hizo que no se tengan tasas fatales iguales o superiores con ómicron. Desde que ingresó esta versión más voraz del Covid, los contagios “se duplicaron y hasta triplicaron” en las últimas cuatro semanas del año, incluyendo la última del 2021. “De no ser por la inmunidad natural y la vacunación masiva íbamos a tener más hospitalizados y fallecidos y no sé cómo el sistema iba a aguantar”, remató.
VIRUS PERSISTENTE
IRREFUTABLE. Vacunas redujeron notablemente las muertes y justo en medio de récord de contagios.
ARRIBA. Paraguay encabezó el índice de fatalidad del Covid-19, en relación con países de la región.