Arte y Espectáculos

Lectura, una gran aliada para que niños vuelen a un mundo imaginario

Destacados escritores paraguayos que se dedican a escribir para los más pequeños de la casa explican la importancia de adentrarse en los libros desde temprana edad.

Los libros con historias para estimular la imaginación o simplemente divertirse se convierten en esta época de confinamiento en uno de los mejores aliados de los niños que se encuentran en cuarentena escolar.

Para sacarle el lado positivo a este tiempo tan atípico mundialmente, donde los más pequeños se encuentran sin sus actividades extras, hay que recurrir a la imaginación. Escritores proponen la lectura de libros para hacer pasar mejor el tiempo desde cualquier rincón de la casa.

Opciones. El escritor Javier Viveros destaca la importancia de leer libros y dibujar y añade a internet como un elemento primordial. “Es importante que, a pesar de la cuarentena, los niños sigan su amistad con los cuentos y los dibujos. Eso puede lograrse no solo a través de los libros. Hay sitios en internet que contienen muchos cuentos para niños de todas las edades. Pueden encontrar en YouTube el trabajo maravilloso de algunas cuentacuentos como Beatriz Montero”, comenta.

Además, la página de la Editorial Rosalba (www.rosalba.com.py), dirigida por Viveros se dedica exclusivamente a publicar libros para niños, todos de escritores y dibujantes paraguayos.

“Hemos puesto a disposición de los padres varios materiales, hay cuentos de los autores de nuestro catálogo, así como dibujos para imprimir y colorear ingresando a la dirección mencionada. Hay cuentos de Milia Gayoso Manzur, Milady Giménez, Maribel Barreto, entre otros”, detalla.

Lo más importante de lograr ese hábito desde temprana edad es que a futuro llevarán a una mejor sociedad. “Una vez que el niño le encuentre el gusto a los cuentos y a los libros, va a alcanzar el hábito de la lectura. Y gracias a él podrá desarrollar el pensamiento crítico y ser una persona mejor formada, y eso, más temprano que tarde, derivará en una mejor sociedad para todos”, culmina.

ayuda. Otra escritora comprometida en fomentar la lectura para los más pequeños es cuentista y periodista Milia Gayoso. Ella cuenta sus inicios en la lectura desde chiquita y los libros que la ayudaron. “Te podría hablar de aquellos libros que fueron fundamentales en mi vida, en mi crecimiento. Si bien comencé leyendo cuentos de princesas y príncipes, mi mudanza a Buenos Aires y mi estadía en un colegio con maestras impulsoras de la lectura (Inmaculada Concepción) me abrieron las puertas a los libros” rememora.

Pero definitivamente el texto que iluminó su mente fue Mi planta de naranja lima, del brasileño José Mauro de Vasconcellos. “Tenía 10 años y fue la inspiración y la tristeza” aclara.

La escritora señala que es importante leer los libros de Luisa May Alcott, Mujercitas, Hombrecitos y Una guinarda de flores; la del italiano Edmundo de Amicis, Corazón, el maravilloso Chico Carlo, de la uruguaya Juana de Ibarbourou; Platero y yo de Juan Ramón Jiménez, Shunko de Jorge Ávalos, entre muchos otros. “Son libros con valores y enseñanzas para los niños. También hay hermosos cuentos de autores paraguayos como Gladys Carmagnola, María Irma Betzel, Javier Viveros, Lita Pérez Cáceres y María Luisa Artecona, aunque creo que de ésta última no quedan ejemplares, a no ser que los hayan reeditado”, señala Gayoso.

En cuanto a los libros de su autoría, para los más pequeños recomienda los títulos Microcuentos para soñar en colores y Cuentos para leer en el recreo (Servilibro), Para cuando despiertes (Arandurá), Cuentos para leer con el corazón (Fausto), Pequeña Violeta y otros cuentos, Martín de los mangos y Cuentosaurios (editorial Rosalba), todos materiales niños de primero a quinto grado.

Para los jóvenes Milia Gayoso escribió dos novelas: Donde el río me lleve y Malva en flor, además de los libros de relatos y cuentos: Las alas son para volar, Dicen que tengo que amarte, Horchata para el mal de amor, Una historia como la tuya y Micro relatos para Julietta y tres historias de amor.

Más lectura. Según la escritora Lita Pérez Cáceres, existe una edad hasta los 5 años más o menos donde se puede hablar de hadas y otras cosas. “Ahora ellos ya miran la televisión y es un vehículo de cultura. Entonces yo creo que saben mucho nuestros niños, claro que todo está en la magia de quien escribe los libros de como captan la atención. Hay libros para niños que están muy bien hechos. Las escritoras paraguayas muchas se dedicaron a escribir para ellos”, señala.

Para Cáceres, las mujeres tienen práctica en la lectura de cuentos y entretenimientos de los hijos. “Yo tengo en internet un cuento que se llama Lincoln Salvador, con un tinte ecológico que está en el libro Travesuras, editado por Intercontinental. También escribí el libro Rebelión en el jardín, de Servilibro y en Fausto tengo El viaje de mi gato Canuto y La lombriz, el loro y la naranja. “La lectura siempre ayuda a todas las edades, te hace entrar a otro mundo, te cuenta vivencia de las cuales uno si es moralista puede aprender o lo tira no más. Siempre todo deja una huella”, explica.

La poetisa Mónica Laneri se encuentra recabando videos de escritores para el proyecto Ombligo Lírico. “Estamos haciendo en Paraguay, se está haciendo en todo el mundo. Incluso, renombrados escritores liberan libros gratis en internet y leen sus obras para compartir en sus redes sociales”, manifiesta.

La escritora cree que lo positivo de esta hecatombe mundial, que deja un rastro tan terrible, es el hecho de que muchos padres pueden compartir mucho más tiempo con sus hijos y leer con ellos, o mostrarles cuan importante es la lectura como pasatiempo.

“La educación empieza en el hogar, la casa, ese espacio familiar es el cimiento de todo lo que somos después, por ello el ritual de las buenas costumbres es fundamental. Pero permitime agregar que el trabajo del maestro en aula puede marcar la vida de un niño. En mi caso, no se leía en mi casa, sí en la escuela argentina donde asistí desde tercer grado. Yo le debo mi formación como lectora y escritora a mis maestras argentinas, y muy especialmente a Marta Rodríguez de Díaz, mi profesora del sexto y séptimo grado. Ella fue el faro que iluminó mis primeras lecturas y guió mi mano hacia la literatura”, finaliza.

Propuesta
La escritora y docente Andrea Pita Rotela sugirió en el grupo de escritoras, grabarse leyendo poemas o un texto corto, que ella y su esposo musicalizarán, para luego alzar en un grupo común o cada una en sus redes. “Desde hace mucho alzo relatos y cuentos, para que mis contactos los lean, ahora aprovechando esta circunstancia comencé a alzar mis trabajos en video“, sostiene.

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