Aulas, depósitos, aceras y muebles deteriorados se observan al final de las clases en las escuelas públicas de todo el país. La infraestructura escolar decaída es uno de los signos más visibles del abandono en el sector, en el que apenas se invierte 3,5% del PIB.
Es la inversión más baja en la región. Desde la caída de la dictadura, la inyección del PIB en educación creció solo 2,5% en los últimos 35 años.
Docentes, estudiantes y directores de escuelas y colegios reclaman mejoras.
“Hace tres años que los intendentes nos vienen prometiendo el famoso Fonacide (Fondo Nacional de Inversión Pública y Desarrollo)”, expresó Laura Galeano, directora de la escuela básica Nº 9 Adela Speratti, ubicada sobre la avenida España. El centro escolar es uno de los tantos de la capital que parecen haber permanecido en el tiempo, mientras toda la infraestructura creció mediante el desarrollo del comercio a su alrededor.
Uno de los depósitos tiene las paredes agrietadas y a punto de caer, en una zona donde transitan más de un centenar de niños a diario. “Es un peligro, por eso no queda otra que exigir a los chicos que no ocupen esta zona durante el recreo”, advirtió la directora.
Además, las paredes están llenas de humedad y con goteras por todas partes. “Las salas de primer grado y de jardín se inundan cada vez que llueve”, denunció.
Dos administraciones municipales vienen esquivando su responsabilidad en este centro escolar: La de Arnaldo Samaniego y la de Mario Ferreiro en la actualidad.
SIN MUEBLES. Otra escuela que se encuentra con deterioro, especialmente de mobiliario, es República de Cuba, sobre la avenida Artigas. Esta institución recibe a unos 400 niños de las zonas ribereñas, como los bañados capitalinos.
“El año siempre termina así, pero sí es verdad que necesitamos muebles, tenemos donaciones de empresas y una promesa de sillas pedagógicas nuevas de parte de la Comuna”, comentó la directora Graciela Noguera.
De 7.500 instituciones educativas en el país, 4.875 (65%) escuelas están en mal estado, de las cuales más de 300 (6%) están en riesgo de derrumbe.
El único proyecto vigente y que sigue sin concretarse luego de cinco años y cuatro ministros de Educación, incluido el actual, es el 676. Eduardo Petta prometió la inauguración de la mitad de estas 600 (8%) instituciones escolares para este mes.
El año pasado, Central, San Pedro y Caaguazú eran los departamentos más afectados por esta problemática.
En cuanto a los muebles, alrededor del 30% de los estudiantes no tienen sillas o cuentan con pupitres o mesas en pésimo estado. Profesores y directores esperan se realicen las obras en 2019.
CALIDAD. Según datos del Sistema Nacional de Evaluación del Proceso Educativo (Snepe), en el tercer curso solo 6 de cada 100 alumnos obtuvieron óptimos resultados en Matemáticas. En Castellano, apenas el 2% de las instituciones educativas rindió en nivel IV, lo que implica que estos sí comprenden lo que leen.