Lorena, 26, camina acompañando a su pequeño sobrino por la calle Monseñor Bogarín y Avaí, en Mariano Roque Alonso, vía empedrada y que soporta una fuerte contaminación, por las aguas negras acumuladas y las malezas que cubren toda la vereda y parte de la calzada. “Nací en este barrio y siempre las calles estuvieron así como ahora”, comenta la joven.
El ambiente insalubre y los pozos que existen en esa vía del barrio La Querencia, cerca de la ruta Transchaco, no es impedimento para que abunden en las murallas y paredes, las propagandas electorales para las internas coloradas.
Una de las propagandas electorales en medio de ese ambiente de inmundicia es del actual intendente municipal Heriberto Mármol, quien se vuelve a postular como precandidato en las internas de la ANR, buscando la reelección en el cargo.
La mayoría de los concejales, tanto de la ANR como del PLRA, también buscan el rekutu.
Recorriendo unas cuadras más arriba de barrio La Querencia, en la zona del barrio San Luis, está la calle Teniente Rivarola, empedrada, pero cuyas calles transversales, de terraplén, están intransitables luego de la última lluvia.
La joven Sonia Riveros destacó que la calle Teniente Rivarola, el entorno de la plaza San Luis y la escuela Inmaculada Concepción, quedan aisladas en días lluvias, por la gran cantidad de raudal que corre por la zona. La Municipalidad nunca realizó algún trabajo de alcantarillado pluvial en la zona.
El año pasado, en el barrio La Amistad, se produjeron graves problemas con una torrencial lluvia. Para reparar los destrozos originados, el entonces intendente Hugo Cañete y la Junta Municipal declararon en emergencia la ciudad, que facilitaba las contrataciones directas. Otras obras y otras compras se hicieron con esa excepción, pero las zonas inundadas nunca tuvieron una solución.
EN CALLE ABANDONADA. A unos 200 metros de la ruta Transchaco, está la calle Coronel Irrazábal, en el barrio Santa Librada, que es totalmente de terraplén, e intransitable. Un tramo fue mejorado por los frentistas para poder ingresar a sus casas. También tiene grandes predios que son vertederos. En la paralela, General Garay, el empedrado está lleno de pozos.
“Ahora, que están en campaña política, vinieron los políticos a prometer que van a arreglar esta calle que nunca interesó a la Municipalidad. Hasta limpiaron la plaza”, comentó Teresa de Reyes, moradora del lugar.
En los últimos cuatro años, Roque Alonso tuvo cuatro intendentes colorados, y uno de ellos, Walberto Zárate fue destituido por denuncias de corrupción. Ninguno de los jefes comunales pudieron sacar del letargo a la ciudad, y así acompañar el progreso que sí tuvo la Transchaco, con dos shopping habilitados y uno próximo a funcionar, fruto de la inversión privada, que también origina más ingresos al municipio.