Según el propio secretario de Estado, alrededor de las diez de la mañana salió con su familia, primeramente a misa y luego fueron a almorzar.
De regreso a su vivienda, a eso de las 14.00, Leite abrió el portón, pero ya vio que la puerta principal de la casa estaba abierta y ahí mismo tuvo la sospecha de que fue visitado en su ausencia. De ahí fue directamente a la Comisaría 10ª Metropolitana, donde denunció el hecho.
Ya en compañía del personal de Criminalística, el ministro confirmó que los ladrones ingresaron a la casa violentando la puerta principal y recorrieron todas las habitaciones en busca de todo tipo de objetos de valor.
Finalmente, los malvivientes se alzaron con una notebook, una netbook, un televisor led pantalla plana, un aparato celular Samsung Galaxy, dinero en efectivo y lote de joyas.
El ministro explicó que tenía en su dormitorio pesos argentinos, dólares y moneda nacional, que sumados oscilan los 10 millones de guaraníes.
El personal de Criminalística que llegó hasta la casa del secretario de Estado levantó huellas dactilares para de esa manera llegar a los supuestos ladrones, que presumiblemente estaban aguardando a que los dueños de casa salieran de la misma para poder ingresar.
Los ladrones tuvieron suficiente tiempo para alzarse con varias cosas, ya que los dueños de casa se ausentaron por cuatro horas.
Aunque el ministro quiso minimizar el tema del robo, sin embargo, según vecinos, ya existen varios casos de robos domiciliarios en los alrededores. Leite admitió que la casa no cuenta con circuito cerrado ni con guardia policial.
“Por suerte, nadie se encontraba en la casa, ni la empleada, por lo que ninguna persona salió herida”, dijo el ministro.