“Estamos esperando mejorar la venta de los ladrillos y tejas que fabricamos, ya que, de acuerdo a las noticias, hubo una buena cosecha de soja y maíz y sabemos que cuando sale bien la zafra, se mueve bien la economía, por eso pienso que pronto seguro mejorarán las ventas”, resaltó don Eduardo Romero, propietario de un establecimiento cerámico en el barrio Virgen del Carmen, en la zona de Obligado Puerto.
Señaló que no se puede quejar, pero que en los últimos tiempos se restringieron las ventas. “Cuando llegaron los nuevos alemanes hace tres años, hemos mejorado la venta porque en las Colonias Unidas se construyeron una gran cantidad de nuevas casas, pero eso cesó y notablemente mermó la comercialización”, dijo.
El emprendedor afirmó también que en las últimas semanas entraron a la zona muchos ladrillos desde Tobatí a precios muy bajos, por lo que ese hecho también conspiró contra los fabricantes locales. Sin embargo, dijo que aún así está mejorando de a poco la venta de la producción local.
Falta de oportunidades. Una parte importante de la población de Obligado actualmente está sin trabajo. Muchos son los que no consiguen puestos en la función pública o en el sector privado, pero también son muchos los que realizan actividades informales como changas, compra y venta de algunos productos para poder sobrevivir y dar de comer a sus familias. Esta situación genera dificultades económicas a aquellos que aún no son alcanzados por la promesa del presidente Santiago Peña, de que “vamos a estar mejor”. Sin embargo, muchas personas logran salir adelante con esfuerzo, dedicación, voluntad y capacidad de crear alguna fuente laboral que les sea rentable.
Este es el caso de Eduardo Romero, oriundo de la zona de Pilar, quien con la ayuda de sus hijos y dos empleados, lleva adelante su cerámica.