31 may. 2026

La sombra del caso Hernández, que fue extraditado, planea sobre Cartes

El ex presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, fue incluido en la misma lista que ahora integra Horacio Cartes el 1 de julio de 2021. Nueve meses después fue extraditado a EEUU.

El caso del ex presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, otrora ejemplar gobernante a los ojos de Washington, puede convertirse en una amarga predicción del futuro que le espera a Horacio Cartes.

El ex mandatario paraguayo fue incluido este viernes en la lista de actores corruptos de Estados Unidos, le fue negada la visa y, por lo tanto, ya no es elegible para ingresar a territorio estadounidense, al igual que su círculo familiar próximo. Esta misma nómina de la vergüenza pasó a integrar Hernández desde el 1 de julio del año pasado.

Entonces, el secretario estadounidense de Estado, Antony Blinken, había comunicado a través de Twitter que “el compromiso de Estados Unidos con la lucha contra la corrupción y la promoción de la democracia, el Estado de derecho y la rendición de cuentas en apoyo del pueblo de Centroamérica es férreo”.

No fue coincidencia. También ayer Blinken hizo lo mismo en Twitter para anunciar la inclusión de Cartes en la lista negra, en coincidencia con la conferencia de prensa del embajador de Washington en Paraguay, Marc Ostfield.

En el caso de Hernández transcurrieron poco más de nueve meses desde el 1 de julio hasta que se produjo el su extradición, el 21 de abril de este año. Ese día el ex gobernante centroamericano estaba esposado y custodiado por militares fuertemente armados que lo acompañaron a abordar un vuelo directo, sin escalas, rumbo a Estados Unidos.

La acusación formal, de 20 páginas, alega que Hernández formó parte de una conspiración que desde 2004 transportó más de 500 toneladas de cocaína hacia Estados Unidos a través de Honduras, procedente de Colombia, Venezuela y otros países.

Como parte de esa conspiración, Hernández recibió “millones de dólares de múltiples organizaciones narcotraficantes en Honduras, México y otros lugares”, indica la acusación divulgada por agencias internacionales. El fiscal general de EEUU, Merrick Garland, ofreció una rueda de prensa en Washington y afirmó que “Hernández abusó de su posición como presidente de Honduras entre 2014 y 2022 para operar el país como un narcoestado”.

DE ALIADO A ENEMIGO. Juan Orlando Hernández se presentó como un verdugo de los capos de carteles de drogas en Honduras, pero terminó en el mismo saco. El ex presidente enfrenta en Estados Unidos cargos por narcotráfico.

Fue aliado de Washington, que respaldó su reelección en 2017 pese a cuestionamientos de fraude por parte de sus competidores. Pero ahora fiscales de Nueva York lo consideran parte de un clan que traficó unas 500 toneladas de cocaína desde Honduras a Estados Unidos desde 2004.

JOH –como se le conoce por sus iniciales– es un abogado derechista de 53 años que dejó el poder el 27 de enero a la izquierdista Xiomara Castro.

Fue presidente ocho años y antes lideró el Parlamento. En ambos cargos se jactó de su lealtad a Estados Unidos en la lucha contra el tráfico de drogas. Su elección en 2017 para un segundo periodo se produjo en medio de denuncias de fraude y enfrentamientos ciudadanos con la policía, que dejaron unos 30 de muertos.


Se evidencia debilidad del sistema judicial
El analista Omar Andrés García Calderón opinó este año que la extradición desde 2014 de una treintena de hondureños a EEUU, acusados por narcotráfico, incluido el ex presidente Juan Orlando Hernández, evidencia la debilidad de todo el sistema de justicia de Honduras.
“Aquí vemos que ha fallado todo el sistema de instituciones que tienen que ver con la justicia, estamos hablando de la Corte Suprema de Justicia, el Ministerio Público, la Policía, organismos de inteligencia y contrainteligencia, igual las Fuerzas Armadas”, dijo a Efe García Calderón.
García Calderón subrayó que el caso de Hernández refleja el fracaso de todo un sistema judicial en cuanto a no tener ninguna situación que haga decir que se estuvo investigando o ya se habían denotado las actividades o acusaciones que podrían vincularse con el ex presidente.
VERGUENZA. Dijo que como hondureño siente “vergüenza” y ve el “fracaso de personeros que ganan mucho dinero desde los puestos donde están que, ya sea por mediocridad, complicidad o por miedo, no hicieron su trabajo y lo que ha venido a hacer EEUU es poner de manifiesto el sistema de acusación y de defensa de lo que es nuestro”.
“Todo el aparato de justicia nacional ha quedado en evidencia, desnudado con respecto a ello. Ha quedado en evidencia también la falta de capacidad de respuesta soberana de parte del país, que debe hacer justicia como corresponde por esos delitos”, recalcó.
En los últimos cinco años fueron muchas las denuncias contra Hernández de estar metido en el tráfico de drogas, tanto de autoridades de EEUU, como de hondureños que enfrentan juicio en ese país por narcotráfico, pero en Honduras ninguno de los órganos del Estado lo investigó.