09 abr. 2026

La seña fue de 2.000 dólares

Por Luis Bareiro y Lucho Alvarenga

Las negociaciones entre el presidente del Tribunal de Ciudad del Este, Carlos Ortega, y el abogado Adolfo Gigglberger, que derivaron en el pago de una coima de 15 mil dólares a cambio de una sentencia judicial, arrancaron en setiembre y se concretaron el 4 de octubre pasado en el despacho del magistrado, en Santa Rita.

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TODO EL PROCESO FUE GRABADO POR UN EQUIPO DE ÚLTIMA HORA Y TELEFUTURO, SIGUIENDO LA INVESTIGACIÓN DEL FISCAL ARNALDO GIUZZIO.

EN LOS ENCUENTROS PREVIOS AL PAGO DEL DINERO, ORTEGA DIO A ENTENDER QUE ESTABA DISPUESTO A CONVERSAR PARA ENCONTRAR UNA SALIDA FAVORABLE A LAS PRETENSIONES DEL ABOGADO.

LAS NEGOCIACIONES SIGUIERON AVANZANDO HASTA QUE, FINALMENTE, EN UNA CONVERSACIÓN TELEFÓNICA, EL MAGISTRADO ACORDÓ EL COBRO DE UNOS 15 MIL DÓLARES, LUEGO DE BAJAR SUS PRETENSIONES INICIALES DE 18 MIL DÓLARES.

EL PAGO PARCIAL DE LA COIMA SE EFECTIVIZÓ EL LUNES 4 DE OCTUBRE A LAS 17.30 horas. Gigglberger ingresó al lugar a las 17.34 y salió apenas 11 minutos después, a las 17.45. Fue tiempo suficiente para entregar a Ortega “una seña” de 2.000 dólares y comprometerse a conseguir los 13 mil dólares restantes para cuando saliera la sentencia definitiva.

Adolfo Gigglberger (AG): -Buenas tardes.

Carlos Ortega (CO): -Buenas tardes, adelante. ¿Mba’eteko pio? (¿Cómo estás?).

AG: -Ipora (bien). Mba’e la novedad.

CO: -Tranquilopa.

AG: -Y, después, ¿hablaste con ese personaje?

CO: -Sí, ha’eko ome’ema cheve la ijokey (el ya me dio el OK -refiriéndose a Manuel Trinidad-).

AG: -¿Cómo vamos a hacer? ¿Me vas a dar el número de cuenta para depositar o cómo vamos a hacer?

CO: -Erentema cheve (decime nomás ya), porque yo mañana ya quiero irme definido con él, porque yo le dije que voy por mi casa le dije.

AG: -Y yo... Yo te traigo algo para sellar... Para sellar el tema (en ese momento le muestra al juez los 2.000 dólares)

CO: -Hee, oipora pea (está bien eso).

AG: -¿Y vos me das el número de cuenta no sé a qué hora o ahora?

CO: -Yo te voy a... Ahechata (voy a ver). (En ese momento suena su celular y pide al que le llama que le espere dos minutos). Bueno. Ta averiguana che peteî número mba’e ha jahecha ta inventa mba’e (voy a averiguar un número y ver si invento algo), porque sería bueno que cuando eso esté disponible antes de que nosotros o yo salga de allá ya con (la sentencia, obviamente).

AG: -Y eso ya depende de vos, yo...

CO: -Con Trini (Manuel Trinidad) yo defino pues. Che ko (yo) más trato con Trini pues, y a través de él yo dejo que él se vea nomas ya con Cleto (Quintana). Ha nahaniri nio ore ro pytã dospentepe (de lo contrario, nos quedamos en dos).

AG: -Y dos a uno es lo mismo.

CO: -Lo mismonteai la en último caso, porque ha’e, ya erea kunde, pe receso erekohape rehendupaitema lomitame he’ia (es lo mismo porque, en último caso, él, como vos decís, durante el receso ya escuchás lo que dicen los muchachos).

AG: -Sí sé. El domingo ko yo hable con él, el domingo yo hable...

CO: -Ahechata pe, porque che ko de repente pe alegatorá kuri ikatu ojekorta’imi sapy’a upepe. Pepe ko ya oñembotypa pe instrumental, alegato para dictarse sentencia umia aja upeaja ikatu ahecha che maape amo aga alguien que haga eso verdad (voy a ver, porque de repente para los alegatos hay a veces un corte. Ahí ya se cierra la etapa instrumental, durante el alegato para dictar sentencia, voy a ver alguien que haga eso).

AG: -Bueno, acá 2.000 te traigo para el sello. Contá... (le entrega los 2.000 dólares y el juez lo guarda en el cajón de su escritorio).

CO: -Mba’e pico la acontaveta (para qué voy a contar más). Dos... Y, entonces, 13 sería... Aconfirmata ndeve el momento. Te voy a pasar nomas por mensaje eanotahagua aga alguna cuenta. (Trece es lo que faltaría. Te voy a confirmar el momento y pasar nomas por mensaje para que anotes alguna cuenta).

AG: -Y el nombre.

CO: -Y el nombre. Con eso ya entonces ore royevirata. Ha’eta che ko ha’etante la seña py. Che ahejama nde cargope he’i cheve... y yo mañana tengo que ir temprano pues a decirle que ya está confirmado, y entonces yo le voy a decir que yo tengo que dar la señal nomas ahora en un momento que vos me digas ha eta chupe. Entendés. La Trini pe jey para darle más confianza, entonces ha’etachupe oima ha. Che upei aga ikatuhaguaicha oimea media hora haguepe aha jey hendape una vez que se definió el tema (Con el nombre ya nos arreglamos. Yo voy a dar la señal. Yo dejo a tu cargo ya me había dicho -refiriéndose al juez Trinidad- yo mañana tengo que dar la señal nomas en un momento que me diga él, le voy a decir a Trinidad para darle más confianza, le voy a decir que ya está. Esto para que yo me pueda ir media hora después junto a él una vez que se defina el tema).

AG: -Bueno, yo entiendo perfectamente. Bueno, doctor, disculpe la molestia.

AL DÍA SIGUIENTE, EL TRIBUNAL EMITIÓ EL FALLO FAVORABLE A GIGGLBERGER CON LOS VOTOS DE ORTEGA Y MANUEL TRINIDAD.

A LA MAÑANA SIGUIENTE, EL ABOGADO SE PRESENTÓ NUEVAMENTE EN EL DESPACHO DEL MAGISTRADO Y LE MOSTRÓ UN CHEQUE CON FECHA 13 DE OCTUBRE POR LOS 13 MIL DÓLARES FALTANTES. Le prometió que apenas efectivizara el documento le entregaría el dinero.