26 ene. 2026

La mujer que cambió 200 años de historia en EEUU

Nancy Pelosi, una liberal de California que ayudó a los demócratas a alcanzar la mayoría del Congreso, se convirtió el pasado jueves en la primera mujer en la línea de sucesión presidencial.

Agencias-UH
Washington-EEUU
A nadie debe sorprender que demoró más de 200 años hasta que Estados Unidos tuviera una mujer como presidente de la Cámara de Representantes, pues cuando se trata de la participación de las mujeres en la política, este país no es precisamente un país de vanguardia.
Las mujeres constituyen una buena porción de las legislaturas en otros 79 países, entre ellos China, Cuba, Corea del Norte y Vietnam, de acuerdo a la Unión Interparlamentaria. EEUU está rezagado inclusive en relación a países que invadió a partir del 2001 derrocando a sus gobiernos: Afganistán e Irak.
''Cuando mis colegas me eligieron como presidenta, no sólo rompieron un cielorraso de cristal, sino un cielorraso de mármol’’, dijo la representante Nancy Pelosi, quien ocupa el cargo una vez los demócratas tomen control de la Cámara Baja.
Había 22 mujeres en la Cámara de Representantes cuando Pelosi fue elegida por primera vez en su distrito de California, en 1987. Y hay un récord de 71 mujeres cuando fue designada presidenta de la Cámara de Representantes. Eso brindará a las mujeres una modesta minoría: un 16% de las bancas.
''El principal obstáculo que enfrentan las mujeres’’ que quieren dedicarse a la política, ''no es el sexo, sino la falta de oportunidades’’, dijo Ellen R. Malcolm, presidenta de la organización EMILY List, que colabora con mujeres demócratas partidarias del aborto a fin de ayudarlas en su campaña electoral. ''Un 98% de los legisladores en ejercicio que buscan un nuevo mandato, son reelegidos ... Por lo tanto, existen muy escasas oportunidades’’, añadió.

IGUAL QUE LOS HOMBRES. Una vez las mujeres deciden postularse como candidatas a un cargo público, son tan exitosas como los hombres, según expertos que estudiaron el tema. Sin embargo, las mujeres en Estados Unidos parecen menos proclives a la política.
Según algunos expertos, una de las razones es el cuidado de los niños.
''Todas esas mujeres, inclusive si tienen excelentes calificaciones, siguen muy involucradas en la vida familiar como para postularse’’ a un cargo, dijo Richard Fox, profesor de ciencias políticas en la institución académica Union College, de Nueva York.
Pelosi, de 66 años, viene de una familia de políticos. Es hija y hermana de alcaldes de Baltimore, en Maryland. Pero ella aguardó hasta que su hija menor comenzara estudios en el colegio secundario, antes de lanzarse como candidata al Congreso. Y ese, al parecer, es un camino seguido por otras mujeres norteamericanas que se dedican a la política, de acuerdo a Fox.
Pelosi fue elegida por 233 votos a favor y 202 en contra. Como líder de la minoría de los demócratas por los últimos cuatro años, ahora ella es la mujer de más alto rango en EEUU, segunda en la línea de sucesión presidencial, inmediatamente después del vicepresidente de la nación.
“Este es un momento histórico para el Congreso, y para las mujeres de este país”, dijo Pelosi.
“Es un momento por el que hemos esperado más de 200 años”, agregó.

“Un nuevo hito en la historia”
El líder de los republicanos de la Cámara baja, John Boehner, quien sostuvo una serie de disputas políticas con Pelosi, elogió su ascenso y dijo que se trata de “un nuevo hito en la historia de Estados Unidos”. Pelosi, denunció a lo largo del 2006 una campaña en su contra por parte de legisladores republicanos, quienes afirmaban que ella incrementaría impuestos, desbarataría la guerra contra el terrorismo y se opondría a los esfuerzos de conservadores para prohibir el matrimonio entre homosexuales. Sin embargo, las elecciones del 7 de noviembre entregaron a Pelosi y a los demócratas el control de la Cámara de Representantes y el Senado por primera vez en 12 años, en parte gracias al descontento público ante la guerra en Irak. Pelosi sostuvo que “las elecciones del 2006 fueron un llamado para un cambio, no solamente del control del Congreso, sino para una nueva dirección de nuestro país. En ninguna otra parte el pueblo estadounidense fue más claro respecto de la necesidad de una nueva dirección más que en Irak”.