REUTERS
LOS ÁNGELES - EE. UU.
Keiko Fukuda, nacida en Japón y nieta de un samurai que aprendió judo de su fundador y se convirtió en la mujer mejor clasificada en este arte marcial, murió a los 99 años en San Francisco, dijo su amiga y cuidadora el sábado.
Fukuda falleció por causas naturales en su casa el 9 de febrero, dijo Shelley Fernández, de 82 años, quien vivía con Fukuda y la ayudó a gestionar el Soko Joshi Judo Club para mujeres en San Francisco, y se refirió a la mujer como su hermana mayor. Con tan sólo 1,47 metros de altura, Fukuda se aventuró en las calles bombardeadas de su Tokio natal durante la Segunda Guerra Mundial para alcanzar el dojo donde impartió clases.
Fukuda continuó haciendo ejercicios de judo hasta los 90 años, pero utilizaba una silla de ruedas en sus últimos años. En su dojo, se sentaba en una silla mientras sus profesores asistentes trabajaban con los estudiantes y les interrumpía con instrucciones, dijo Fernández.
“Hasta el final estuvo muy lúcida y nunca olvidó ninguna técnica de judo”, dijo Fernández, quien agregó que Fukuda enseñaba en la escuela tres veces a la semana hasta que falleció.
En julio de 2011, la federación de judo de Estados Unidos otorgó a Fukuda el rango décimo dan, el nivel más alto de dominio posible en el arte marcial. Fue la única mujer en todo el mundo y la única persona en Estados Unidos en lograr ese estatus.
Sólo otras tres personas ostentan ese título y los tres son hombres que recibieron la promoción en el Instituto Kodokan de Tokio, que está considerado como la sede central del deporte.