28 may. 2026

La lentitud judicial impide la limpieza de carteles asuncenos

Evanhy de Gallegos solicitó a la Justicia una respuesta rápida y favorable para el retiro de los carteles publicitarios ubicados en inmuebles privados. Publicistas están a favor de disminuir la polución visual.

La mayoría de los carteles publicitarios capitalinos están instalados en propiedades privadas. Entonces, si la Municipalidad de Asunción se ve obligada a desmantelar alguno de ellos por violar artículos de las ordenanzas pertinentes, necesita una orden judicial.
He ahí el problema. Los engorrosos trámites judiciales traban la tarea. En los últimos seis meses se presentaron 31 acciones para retirar un igual número de carteles (ver infografía). Hasta el momento, la Justicia no se expidió.
La intendenta de Asunción, Evanhy de Gallegos, hizo oír su voz respecto a la situación, y mediante un comunicado de prensa reclamó a la Justicia una respuesta favorable y rápida para el retiro de los carteles publicitarios ubicados en inmuebles privados.
El juez Hugo Garcete, de lo Civil y Comercial, es quien tiene dichas carpetas, según indicaron las autoridades comunales. En sus manos está destrabar la situación.
CÓMPLICES. La Comuna notificó a los responsables de los carteles irregulares el retiro de estos por diversas anomalías, pero hicieron caso omiso a las disposiciones legales.
El director general de Gestión Ambiental, Hugo Cañiza, manifestó que “ahora estamos esperando que emanen las órdenes judiciales que nos permitan continuar con el desmantelamiento de numerosos carteles, pues la mayoría se encuentra en terreno privado”.
Evanhy remitirá a la Junta Municipal un pedido de modificación de la ordenanza de cartelería para que esta contemple altas multas para los propietarios de los inmuebles donde se exhiben carteles publicitarios en contravención a las normativas.
Hoy los responsables son los titulares de la marca, la persona que dispuso la colocación y el propietario del terreno donde está instalado el anuncio. Las multas varían de 15 a 300 jornales mínimos.
COSTOS. La vía pública es uno de los mejores lugares para publicitar. Por un lado, por el alcance, y, por otro lado, por el costo. Un cartel promedio de 40 metros cuadrados cuesta entre 2 y 5 millones de guaraníes, dependiendo del lugar. Es prácticamente lo que cuesta un aviso de tamaño considerable en un periódico, por un día.
Las avenidas más codiciadas son España y Mariscal López. A lo largo de ellas, sin embargo, no puede haber anuncios salientes (apoyados en propiedad privada, que se extiendan más de 30 cm sobre el dominio público). Solo puede haber letreros en las intersecciones de las mismas con otras avenidas. Sin embargo, ambas están repletas de letreros en toda su extensión.
Hay otro tema que se merece unas líneas. Al hacer una comparación entre lo que se abona a las distintas comunas en concepto de impuestos, se encuentra lo siguiente: por un cartel promedio se pagan en San Bernardino aproximadamente G. 8.000.000 anuales, en San Lorenzo G. 240.000 y en Asunción, G. 90.000.
Un mercado se sustenta si hay oferta y demanda. Y, a simple vista, al mercado de la cartelería le va bien.
Entonces, si se busca una solución, no solo se tiene que mirar a la Municipalidad, sino a los que se benefician con el negocio.
“EN ALGUNAS ZONAS HAY SATURACIÓN DE LETREROS”

Para la publicidad, una mayor cantidad de carteles no necesariamente significa mayores beneficios.
Esteban Aguirre, director de la agencia de publicidad Ojo de Pez, comenta que está a favor de una disminución de la polución visual, y explica sus motivos.
“En el tema de carteles está hoy el factor fotocopia, que se hace uno y se hacen miles. Hay una sobreoferta porque hay una demanda gigante: la guerra de las elecciones, la de las compañías de telefonía. Pero hay que ser sensatos a la hora de ofrecer como proveedor, de aceptar como marca y de recomendar como publicista. Yo creo que la polución no es demasiado grande, pero sí hay zonas específicas que saturan”, expresó el publicista.
Aguirre dejó en claro que no está en contra de las empresas de vía pública, pero resaltó que hay una responsabilidad al hacer letreros. Sostuvo, por ejemplo, que una ruta sería un buen lugar para colocar un logo, pero no un mensaje largo, ya que se desconcentraría al conductor.
Opina que la vía pública es altamente efectiva y refrescante, pero que debe ser utilizada de manera moderada y con racionalidad.
“Si se disminuye la polución visual, lo único que va a cambiar es que el precio de los carteles suba, ya que el valor de los mismos será mayor al disminuir la cantidad. El espacio va a ser más estimado. Creo que los proveedores de letreros van a trabajar menos por el mismo fin de mes. El anunciante también va a quitar un mejor provecho. Por ejemplo, en lugar de tener que estar en 24 espacios, va a estar en 2 estratégicamente colocados”, culminó.