10 ene. 2026

La intifada, revuelta de las piedras, conflicto que retorna al Medio Oriente

AFP

Crisis.  Los palestinos vuelven a enfrentarse con violencia a los militares israelíes en Gaza.

Crisis. Los palestinos vuelven a enfrentarse con violencia a los militares israelíes en Gaza.

JERUSALÉN

Hace 30 años, el 9 de diciembre de 1987, estallaba la primera intifada, la sublevación popular palestina que durante seis años incendió los territorios palestinos ocupados, antes de que se llegara al reconocimiento mutuo entre Israel y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).

Tras el reconocimiento por Donald Trump de Jerusalén como capital de Israel, se han lanzado nuevos llamados a otra intifada.

El 8 de diciembre de 1987, un camión conducido por un israelí choca contra dos vehículos repletos de obreros palestinos cerca del campo de refugiados de Jabaliya, en la Franja de Gaza. Mueren cuatro palestinos, y hay numerosos heridos.

Al día siguiente, los funerales de las víctimas desembocan en violentos enfrentamientos entre el ejército y los manifestantes. Los ocho campos de refugiados de la Franja de Gaza entran en ebullición.

Es el inicio de la intifada, la revuelta de las piedras, que se extiende como un reguero de pólvora por todos los territorios ocupados.

“Mano de hierro”. Algunos políticos israelíes ya habían lanzado advertencias sobre la situación en los territorios ocupados, entre ellos en 1986 el ex ministro de Exteriores, Abba Eban, que alertó sobre la situación de los palestinos sometidos a castigos y opresión. Los palestinos de los territorios, bajo control israelí desde veinte años atrás, estaban sometidos desde agosto de 1985 a la política de la “mano de hierro” instaurada por el ministro de Defensa Yitzhak Rabin, para intentar acabar con cualquier manifestación de resistencia.

Rabin, sorprendido por la magnitud de la revuelta, dio primero la orden de “romper los huesos” a los manifestantes, antes de admitir que no había solución militar para frenar el movimiento.

Los soldados israelíes, mal preparados para tareas de mantenimiento del orden, replican con balas reales a los lanzamientos de piedras y botellas. Por primera vez en 40 años de conflicto árabe-israelí, el pueblo palestino de Cisjordania y Gaza --en total, un millón y medio de habitantes– está en guerra contra Israel.

Las calles sirven de campo de batalla a los miles de shabab –jóvenes de 10 a 25 años– que pelean a golpe de piedras.

El Gobierno israelí se apresura a acusar a Siria, Irán y la OLP de estar en el origen de estos disturbios.

Pero la intifada es en realidad un movimiento que expresa la frustración de los palestinos tras 21 años de ocupación. La sublevación causó sorpresa incluso en la dirección de la OLP, basada en Túnez.

El 13 de setiembre de 1993, Israel y la OLP firman en Washington los acuerdos de Oslo sobre la autonomía palestina, sellados con un apretón de manos entre el jefe de la central palestina Yaser Arafat y el primer ministro israelí Yitzhak Rabin.

El 24, los activistas de la OLP reciben la orden del jefe de la central palestina de cesar cualquier operación militar contra el ejército israelí.