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La guerra fría tecnológica acentúa temor de inversores en Wall Street

EEUU y China manejan un tercio del comercio mundial. Tecnológicas estadounidenses con intereses en el gigante asiático perdieron un promedio de 15% en la bolsa. Temen por los iPhones.

La guerra comercial entre EEUU y China ya es digital, con el desarrollo de la tecnología 5G en el punto de mira, lo que ha causado temor entre unos inversores de Wall Street que han penalizado con una rebaja media del 15% en el último mes a las tecnológicas estadounidenses con intereses en China.

El FMI y la OCDE coinciden en que la guerra comercial entre las dos economías más importantes del mundo solo ellos manejan un tercio del comercio mundial y va a perjudicar a los consumidores, a las empresas y a la postre, al crecimiento económico global.

Según una nota del jefe de estrategia global de la banca de inversión Jefferies, Sean Darby, el incremento de los aranceles ha dado paso a una estrategia que busca “frenar a China como líder en el desarrollo del 5G.” Esta tecnología debe ofrecer un ancho de banda y una velocidad nunca vista hasta ahora y a las que los expertos ligan estrechamente el desarrollo del internet de las cosas.

El talón de Aquiles para China pero también para las empresas de EEUU, es que este cambio de paradigma necesita en gran parte de las empresas estadounidenses de semiconductores y componentes, como Qualcomm, Nvidia, Intel, Xilinx, Skyworks Solutions y Macom Technologies.

Y es que las empresas que fabrican chips para “smartphones“, videojuegos y centros de datos son las más expuestas a la guerra digital.

Estados Unidos fue responsable de aproximadamente la mitad de los USD 470.000 millones de procedentes de chips vendidos en todo el mundo, y China fue su principal mercado.

La firma que más emblemáticamente se ve afectada en este fuego cruzado es Qualcomm. La compañía de San Diego, que efectuó dos tercios de su ventas de su último año fiscal a China, ha perdido en un mes un 23,58% en el Nasdaq, un 18,76% solo en la última semana.

El miedo de los inversores radica en que, así como Huawei es la marca emblemática de China en el exterior, los iPhone son un estandarte norteamericano que podría ser objetivo de los chinos.

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