Esta vigilia se realiza desde hace 13 años en la Catedral de Asunción y la de ayer fue dedicada a los consagrados para preparar el corazón y el espíritu, y recibir al Santo Padre para que su visita dé abundantes frutos evangélicos, que promueva una Iglesia misionera, unida y solidaria para el bien de la Patria.
El inicio se dio con el rezo del santo rosario, seguido de la santa misa en honor al Corazón de Jesús; el encuentro de oración concluye después de la misa en honor al Inmaculado Corazón de María, a las 6.00 de hoy.
Toda la vigilia fue encabezada por el padre Valentín Presente.
Cada hora estuvo a cargo de un grupo o movimiento laico con una intención especial. Los diferentes carismas y talentos que acompañaron fueron los Hermanos Capuchinos, Jericó, Nazarenos, Emilio Garcete, Divina Misericordia de Trinidad y otros.