De sus manos inició el Paraguay sin yugos, aquel 14 de mayo de 1811, puesto que como mayordoma de la Catedral Metropolitana hizo repicar las campanas para avisar a la población que la revolución estaba en marcha. Se trata de Juana María de Lara y Villanueva de Díaz de Bedoya, la primera mujer prócer de la República.
A pesar de compartir el secreto de la conspiración, Lara fue víctima de la indiferencia de los historiadores, que omitieron casi totalmente su figura en los libros de historia, pues su participación en la independencia del Paraguay no cabe más que en un párrafo en el mejor de los casos.
Casi a dos centurias, luego de una histórica reivindicación este año, la enigmática Juana María de Lara fue considerada “prócer de la patria”. Este reconocimiento público permitirá de ahora en más restaurar una gran deuda de la historia paraguaya con la mujer que quedó marcada en la memoria del pueblo.
RESCATE. ¿Pero qué conocen los paraguayos de Juana María de Lara? De esta misteriosa dama de la sociedad asuncena de inicios del siglo XIX, en los museos de la ciudad no existen objetos suyos y de su hogar no se conservan ni las cenizas.
“No tenemos más datos sobre ella. Hay imágenes de los próceres, pero de ella solo una pintura reciente que no es expuesta al público. Solo una placa la recuerda aquí", referencia escuetamente Clyde Mendoza, guía del Museo de la Casa de la Independencia.
La tía de los hermanos Iturbe; esposa del capital José Díaz de Bedoya, propietario del Puerto de Palos y vecina de los Martínez Sáenz, dueños de la hoy llamada Casa de la Independencia, permanece en el recuerdo de los paraguayos, como la mujer que caminó por el Cuartel de la Plaza con claveles rojos, rosas blancas y azucenas azules.
Aunque no se conoce el grado de verdad, algunos historiadores señalan que la entrega floral con esos colores dio pie a la bandera paraguaya.
“Ella se jugó por la patria, iba a pagar con su vida si era descubierta como campana”, dice Lourdes Espínola, historiadora e ideóloga del proyecto que convirtió a la protagonista clave de 1811, Juana María de Lara, como la primera mujer prócer de la República.
EL PROTAGONISMO DE LA MUJER
La diputada Emilia Alfaro, que impulsó el proyecto de ley que reconoce como prócer a Lara, resalta que Juana de Lara marca la presencia hasta ese momento anónima de la mujer en la historia del país.
“Es momento de hacer figurar a Juana María de Lara en los textos, en las instituciones públicas, en todo lo que signifique de ahora en más en la historia de nuestro país para que todos conozcan la importante misión que tuvo como protagonista de la independencia de nuestro país”, afirma Alfaro.