EFE
CIUDAD DE MÉXICO
Las organizaciones de defensa de los derechos de los homosexuales alcanzaron ayer en México una importante victoria contra la homofobia al lograr que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) avalara las adopciones por personas del mismo sexo del Distrito Federal.
“Hoy la SCJN ha enterrado la homofobia institucional en México. A partir de ahí se termina el closet social y las personas lésbico-gay-transgénero y bisexuales (LGTB) podremos salir a caminar libres sintiéndonos libres e iguales”, dijo a Efe Jaime López Vela, director de la organización Agenda LGTB.
El pleno de la Corte Suprema de México desestimó por nueve votos a favor y dos en contra una petición de inconstitucionalidad presentada por la Procuraduría General de la República (PGR, Fiscalía) contra las adopciones a parejas del mismo sexo.
LOS MISMOS DERECHOS. Con la decisión los homosexuales del Distrito Federal contarán con los mismos derechos para adoptar a niños que las parejas heterosexuales.
Fuentes de la SCJN explicaron que, como “acto civil” que es, una adopción concedida a una pareja homosexual del Distrito Federal “debe ser reconocida en el resto del país”, no nada más en Ciudad de México.
En las discusiones, que comenzaron el 12 de agosto, sólo 2 magistrados de la SCJN, el presidente de la Corte, Guillermo Ortiz Mayagoitia, y el magistrado Salvador Aguirre Anguiano, se opusieron a la decisión final, argumentando que matrimonio sólo lo hay entre una mujer y un hombre con el propósito de la procreación. Ambos señalaron que el matrimonio es una institución preexistente a la Constitución mexicana, que une “permanentemente” a un hombre con una mujer.
Sin embargo, el Alto Tribunal ya había discutido y desestimado esos planteamientos después de que el pasado 5 de agosto avalara los matrimonios entre homosexuales en Ciudad de México, y hoy volvió a hacerlo y colocó al Distrito Federal en la vanguardia del reconocimiento a este tipo de parejas en el país.
NO IMPORTA QUIEN LA FORME. Varios de los magistrados señalaron que estaban a favor de aprobar las adopciones, por considerar que lo que hay en la Constitución mexicana es un compromiso con la defensa de la familia sin importar quién la forma.
Para Jaime Vela, de Agenda LGTB, el fallo final del Supremo respaldando la constitucionalidad de las adopciones aporta “tranquilidad” a “nuestras parejas, familias” y sobre todo, a “los niños que vamos a adoptar”.
Detalló que la semana próxima una pareja de mujeres lesbianas, ya casadas, tiene previsto formalizar la que será la primera petición de adopción de una menor, hija biológica de una de ellas.
La pequeña, nacida en febrero pasado, podría convertirse en la primera niña que forme una familia legalmente reconocida con su madre biológica y la compañera de esta, indicó el activista.
Momentos después de la decisión del Supremo simpatizantes de las parejas homosexuales expresaron con pancartas y gritos su alegría, y lanzaron algunos ataques contra la Iglesia católica, que se ha opuesto con firmeza a estas adopciones.