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La comunión sacramental

 

Hoy meditamos el Evangelio según San Marcos 1,40-45.

Llegó un leproso a donde estaba Jesús, se postró de rodillas, y le dijo: Si quieres puedes limpiarme. Y el Señor, que siempre desea el bien nuestro, se compadeció de él, le tocó y le dijo: Quiero, queda limpio. Y al momento desapareció de él la lepra y quedó limpio. “Aquel hombre se arrodilla postrándose en tierra –lo que es señal de humildad–, para que cada uno se avergüence de las manchas de su vida. Pero la vergüenza no ha de impedir la confesión: el leproso mostró la llaga y pidió el remedio. Su oración está además llena de piedad: esto es, reconoció que el poder curarse estaba en manos del Señor”. En sus manos sigue estando el remedio que necesitamos.

Esta maravillosa presencia de Jesús en medio de nosotros debería renovar cada día nuestra vida. Cuando le recibimos, cuando le visitamos, podemos decir en sentido estricto: hoy he estado con Dios.

Enseña Santo Tomás de Aquino que el Cuerpo de Cristo está presente en la Sagrada Eucaristía tal como es en sí mismo, y...La Segunda Persona de la Trinidad Beatísima está allí, en el Sagrario que visitamos cada día, quizá muy cercano a la casa donde vivimos o muy próximo a la oficina donde trabajamos, en la Capilla de la Universidad.

Nuestra Madre la Virgen nos impulsa siempre al trato con Jesús sacramentado: “Acércate más al Señor..., ¡más! Hasta que se convierta en tu amigo, en tu confidente, en tu guía”.

El papa Francisco a propósito de la lectura de hoy dijo: “La misericordia de Dios supera toda barrera y la mano de Jesús toca al leproso. Él no se coloca a una distancia de seguridad y no actúa por poder, sino que se expone directamente al contagio de nuestro mal; y así precisamente nuestro mal se convierte en el punto del contacto.

Hoy, a nosotros, el Evangelio de la curación del leproso nos dice que, si queremos ser verdaderos discípulos de Jesús, estamos llamados a convertirnos, unidos a él, en instrumentos de su amor misericordioso, superando todo tipo de marginación”.

(Frases extractadas de http://www.homiletica.org/francisfernandez/franciscofernandez0071.htm y https://www.pildorasdefe.net/liturgia/evangelio-marcos-1-40-45-papa-francisco-jesus-sana-leproso-queda-limpio-purificado)

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