Ursulina Morales vende chipa en una de las esquinas cercanas al Santuario. Cuenta que esta tradición gastronómica a la gente le gusta mucho porque se mezclan los sabores. Jorgelina Ruiz Díaz dice que la gente prefiere comer en forma de sándwich. “Es una tradición que hay acá. Nos piden butifarra en el medio”.
La butichipa cuesta G. 4.000 y las chiperas coinciden en que “es más sano que las otras comidas, es más saludable porque no es fritura”. Aunque es una moda gastronómica, lo más vendido sigue siendo la chipa. El precio tradicional de una chipa mediana es de G. 2.000, una con forma de argolla cuesta G. 5.000. Un solo chipero espera vender casi 50 kilos de sus productos o 1.000 chipas en el día de la Virgen.
En diciembre, la fiesta religiosa también es estomacal. A las butifarras se les suma como salvavidas peregrino el broché de carne asada, hamburguesas y empanadas. Como menú light se ofrecen ensaladas y jugos de frutas.