A un mes de haber finalizado el Mundial del que intentó en vano despedirse “de otra manera” del seleccionado argentino, Juan Sebastián Verón rompió ayer el silencio con elípticas y hasta diplomáticas críticas al entrenador Diego Maradona, y reclamó que sea la “élite” del fútbol argentino la que recale en la dirección técnica nacional.
Verón, quien en su estructura dialéctica avanzó con un agradecimiento a Maradona por haberlo convocado al seleccionado para las eliminatorias y el Mundial, osciló entre la de cal y la de arena, al aludir a “contradicción” del técnico y señalar que Lionel Messi dio lo que pudo al no jugar en su posición, y que Javier Mascherano estuvo solitario en la contención y jugó en desventaja los partidos mundialistas.
“En su momento (Maradona) declaró que quería que yo fuera el Xavi del equipo y me veía en una posición, recalcado en charlas con él antes de salir del equipo y después te ves afuera sin jugar”, sacudió en una de sus primeras afirmaciones en una extensa nota con radio La Red.
No dejó escapar su malestar, durante el Mundial, pero prefirió que críticas sean más diplomáticas.