La beba de 16 horas en el momento del robo ocurrido el pasado domingo en horas de la madrugada, mientras caía una torrencial lluvia, sigue sin aparecer pese a la intensa búsqueda que se viene realizando en esferas investigativas.
Rosmary González, la madre de la pequeña y su concubino Alberto Quiñónez indicaron ayer que no pierden la esperanza de que la recién nacida que les fue robada por una mujer vestida de enfermera vuelva a ellos.
“Ya tenemos nuestra alta pero no vamos a abandonar el hospital hasta que nos devuelvan a nuestra hija. Vamos esperar todo el tiempo que sea necesario. No pienso salir sin llevarle a mi nena”, indicó Rosmary, quien aún reposa en la sala 4 del hospital distrital de San Estanislao.
La pareja cifró muchas esperanzas cuando en la víspera comenzaron a aparecer criaturas de corta edad. Incluso se enteraron de que en la casa de retiro de Tupâ Rekávo de Luque fue recuperada una recién nacida creyeron que era la beba que le robaron, pero luego esa ilusión se apagó de vuelta.
A más de esta niña recuperada también la comitiva fiscal y policial encontró en el barrio cerrado Las Piedras de Luque a una criatura de dos meses que estaba en poder de una ciudadana italiana. La pequeña tiene problemas cardiacos. Por último, desde la compañía San Vicente de Atyrá llegó a Investigaciones Edemaida Elizabeth Ledesma Ayala, quien presentó una criatura de un año y seis meses que habría adoptado en Santaní.