Arte y Espectáculos

Kurundu, la unión del chelo con los sonidos electrónicos

La paraguaya Camila Dos Santos y el argentino Zigo, integrantes del dúo de chelo y electrónica Kurundu acaban de presentar su disco Yvykua Ipuva.

La joven, que reside en Buenos Aires, Argentina, explica que el trabajo fue realizado sobre la base de grabaciones de campo tomadas en Paraguay, síntesis de sonidos electrónicos analógicos y digitales, del músico Zigo y las improvisaciones y composiciones para chelo, interpretadas por ella. “Esto dio origen a cinco movimientos musicales que quedaron plasmados en el disco”, expresa.

El material, editado por la Netlabel, está dedicado a la música experimental Plus Timbre de Grecia, dirigida por el músico Chris Silver. El cedé fue grabado en Buenos Aires en noviembre del 2017 y se encuentra disponible desde el 5 de enero. Puede ser oído en el enlace de libre descarga plustimbre.bandcamp.com/album/yvykua-ipuva o en el sitio del sello Plus Timbre: www.plustimbre.com.

Dúo. Kurundu, palabra de origen guaraní, que significa amuleto, es el nombre que adopta el dúo de música contemporánea. “Damos formas a sonidos hipnóticos y mapas oníricos a partir del uso del cello y la creación de paisajes sonoros inmersivos, con grabaciones de ambiente y síntesis electrónica”, manifiesta Camila.

Ella está formada en el ambiente académico de conservatorios y universidades. Se dedica principalmente a explorar las diversas posibilidades expresivas del violonchelo en distintos lenguajes. Es egresada del Conservatorio Municipal de Música Agustín Barrios. Cursó la Licenciatura en Música de Cámara en la Universidad Nacional de Lanús y el curso de Posgrado en Música Expandida, en la Universidad Nacional de San Martín.

“Vivo en Argentina desde el 2010. Para mí es un lugar muy importante en lo formativo; cursé la licenciatura y el posgrado en universidades nacionales argentinas y aprendí muchísimo en los espacios que pude compartir con colegas y maestros. Vivo de la música, sí. Si bien vengo del ambiente sinfónico, actualmente, conseguí ser una chelista freelance. Me dedico principalmente a la música de cámara, popular y a las expresiones de música nueva. Trabajo como sesionista en grabaciones, ensambles y orquestas para los que me convocan”, relata la artista.

Mientras que Zigo desarrolló su carrera como artista sonoro y docente, con una extensa trayectoria que comienza en los años 70 y se activa en la escena porteña en la década de los 80.

El músico se especializó en las grabaciones de campo y el paisaje sonoro, la síntesis de sonidos a través de medios electrónicos y computadoras. Dirige el Festival Escucho Ruidos, el Festival Sesiones Áuricas y el Club de la Intertidal Sonora.

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