La ministra Soledad Núñez confirmó que Knapps se retira de Senavitat y que “solo es cuestión de que se terminen de realizar los trámites administrativos, apenas tenga un poco más de tiempo”, confirmó días pasados.
Fuentes de la institución informaron que Knapps pidió una indemnización de G. 700 millones, pero Núñez no quiso adelantar cifras, “no recuerdo”, señaló al ser consultada si Knapps pidió ese monto.
Derecho. El ministro de la Función Pública, Humberto Peralta, refirió que Knapps por ser un funcionario de carrera tiene derecho de retirarse con una indemnización u optar por volver a ocupar su cargo de director de Planificación, antes de ser ministro. La alternativa está consignada en los artículos 8° y 9° de la Ley 1626 de la Función Pública.
Núñez indicó que Knapps pidió retirarse apenas dejó el cargo de ministro, y se está presentando en la institución para no perder sus derechos, mientras espera cobrar la indemnización.
Hace más de tres meses que Knapps está sin sueldo, “él viene para no perder sus derechos”, remarcó Núñez.
El ex ministro fue llamado varias veces desde este diario, pero no atendió su celular.
Knapps estuvo un año como ministro de Senavitat. Los diversos escándalos que sacudieron a la institución por casos de corrupción arrastrados de administraciones anteriores, frente a los que no accionó, como pedían las organizaciones sociales, terminaron por tumbarlo el 1 de octubre pasado.
La ineficiencia fue la razón por la que Knapps dejó el cargo de ministro. Esta debilidad también generó que varios proyectos que intentó reactivar en su época no hayan prosperado, pese a los importantes desembolsos que tuvieron, como el caso de Santa Rosa del Aguaray.
El desprestigio que sufrió la administración de Knapps no impidió que se despidiera del cargo con la frase: “Me voy con las manos limpias”.