La medida afecta a Samer Mehdi, Kaled T. Safadi, Ulises Talavera y Emilio Jacinto González Neira.
Este grupo supuestamente y según la acusación fiscal que reproducen algunos medios de prensa, importó en forma ilegal a Paraguay más de 6.000 consolas de juegos Play Station y cámaras digitales.
Los productos habrían ingresado al país sin la autorización del departamento del Tesoro de los Estados Unidos y sin la venia de la empresa Sony, propietaria de las marcas que fueron importadas.
Según la acusación de la Fiscalía norteamericana, además de los ciudadanos paraguayos mencionados, fueron identificadas algunas empresas vinculadas al supuesto contrabando.
Entre ellas se destaca a la firma Mana SA, ubicada en las calles Coronel Franco y Curupayty de Ciudad del Este.
Además, se menciona al grupo Atlantic Internacional SA, ubicada en las calles Monseñor Rodríguez y Pampliega.
Se menciona también a otra empresa de nombre Dally Center, ubicada en uno de los shoppings de Ciudad del Este.
Las personas mencionadas están acusadas de asociarse y conspirar, con otras personas, para trabajar con la empresa Jomana Import Export que opera en una de las galerías del Este y que es considerada por los organismos de inteligencia de los Estados Unidos como supuesto nexo al terrorismo en la zona de la Triple Frontera.
Igualmente, se habla de que algunas de las empresas que menciona el escrito fiscal, utilizaron una variedad de métodos para impedir la detección de la ilegalidad como la falsificación de las facturas.
En ciertos casos inclusive mencionan a algunas de estas personas como vinculadas a la organización fundamentaslista Hizbulá.
Los organismos de inteligencia de Estados Unidos, siempre sostuvieron que en la zona de la Triple Frontera, existe toda una red que se dedica no solo al tráfico de productos, sino que también servirían de nexo con organizaciones terroristas.