El magistrado admitió ayer la imputación presentada por las fiscalas Sussy Riquelme Brizuela y Claudia Graciela Morys, pero, como Ramírez tiene fueros, no pudo aún procesarlo, como sí ya lo hizo con diez personas acusadas de ser planilleros, como Luis María López Benítez y Mayra Abdo Benítez, hermanos del presidente del Congreso, Mario Abdo Benítez. Además fueron procesados el amigo personal de Ramírez, el abogado Manuel Radice, y su esposa Clara Haydée Silveira Arza, la asesora viajera de la Justicia Electoral, como así también la hermana de Clara, Gloria Silveira Arza, y su madre, Ana Catalina Arza.
Ayer también fueron imputados Víctor Báez Alfonso, jefe de despacho de Ramírez Zambonini; Christian Bogado, director de Recursos Humanos; Modesto Núñez, superintendente, y María Isabel Quintana Ríos, coordinadora.
AUDIENCIAS. Sosa Pasmor fijó para las 8.30 del 6 de enero de 2016, en plena feria judicial, la audiencia de imposición de medidas para Clara Silveira, su hermana Gloria Silveira y la madre de estas, Ana.
Para el 7 de enero, a la misma hora, fueron convocados los hermanos del presidente de la Cámara Alta y Bogado. Y, finalmente, para el 8 de enero deberán comparecer en el despacho del juez Núñez, Quintana, Báez Alfonzo y Radice.
La imputación fiscal es por la supuesta comisión de los hechos punibles de cobro indebido de honorarios, uso de certificados sobre méritos y servicios de contenido falso, expedición de certificados sobre méritos falsos y servicios de contenido falso.
La investigación fiscal se sustenta en distintos informes que certifican que los funcionarios realmente no trabajaban en el TSJE. En el caso de Clara Silveira, la Fiscalía sostiene que ella “firmaba” planilla cuando estaba en el exterior o incluso mientras se encontraba en el gimnasio.
En tanto Ramírez Zambonini fue imputado por la figura de inducción a un subordinado a un hecho punible, en calidad de autor.
Con esto, la Fiscalía sostiene que el ministro, en el ejercicio de sus funciones, habría tolerado que Clara, Mayra y Luis María percibieran sus honorarios por servicios sin haber trabajado para el TSJE, siendo que eran personas conocidas por Ramírez, ya que fueron designadas para prestar funciones en su despacho; por lo que habría estado en pleno conocimiento del no cumplimento de trabajo por parte de aquellos.
La investigación determinó que RRHH mantenía planillas de asistencia con datos falsos sobre varios funcionarios con el fin de evitar una auditoría.