País

Jóvenes anhelan políticos católicos comprometidos con legado de Cristo

 

Entonando cánticos y alabanzas, más de mil jóvenes fueron parte de la Gran Peregrinación Arquidiocesana, ayer, en honor a Nuestra Señora de la Asunción.

Al frente de la caravana, que partió desde el ex Seminario, un grupo llevaba las letras que resumían el mensaje de esta procesión: “Sí, a la vida”.

“Repudiamos a los líderes políticos que rechazan gobernar en base a la ley natural que es la expresión de Dios”, reza parte del manifiesto que leyeron ayer durante el recorrido hasta la Catedral Metropolitana y que reforzaron en la explanada del templo mayor.

“Anhelamos un país guiado por católicos comprometidos y con convicción de las enseñanzas de Jesucristo, transmitidas por la Iglesia”, sigue el texto del manifiesto de la Pastoral de la Juventud Arquidiocesana (PJA) que organizó la peregrinación, como parte del novenario a la Virgen en la que asistieron centenares de jóvenes de varias parroquias del Departamento Central.

La multitud copó el interior de la Catedral: ante la falta de asientos, muchos optaron por sentarse en el piso, otros se recostaban en las paredes.

Monseñor Edmundo Valenzuela, arzobispo metropolitano, quien acompañó la procesión, complementó la posición de los jóvenes en su prédica referente al cuidado de los tesoros del ser humano.

“Cuántos hoy, debido a la ideología de género, están poniendo su tesoro en cambiar su propia naturaleza: el varón quiere ser mujer, la mujer quiere ser varón ¡Qué ridículo, verdad!”, resaltó. El mejor tesoro es el propio cuerpo humano, el del varón y el de la mujer. Hay que cultivar la masculinidad, la feminidad y cultivar cómo Dios quiere prepararles a los jóvenes a formarse al matrimonio, el varón y la mujer, para engendrar sus hijos y que sus hijos sean su tesoro”, completó.

INDIRECTAS. Valenzuela extrapoló que a nivel país se tiene a su vez grandes tesoros. “El primer tesoro es cada ciudadano, cada persona es el tesoro de un país, esto lo tenemos que valorar. Pero también tenemos grandes tesoros que deben servir para el bien común, para la educación, para el progreso y desarrollo de todas las comunidades del país: Las dos represas, Itaipú y Yacyretá, también Acaray, todo esto es un gran tesoro”, apuntó poco antes de emitir –en forma encriptada– su mensaje a los responsables de la firma del acta bilateral secreta con Brasil.

“Pero qué triste cuando ese tesoro quiere ser acaparado solo por algunos. Qué pena como nos ha creado una situación de tensiones y de conflicto. Pero, menos mal, que hay muchas personas, intelectuales y políticos que piensan en un tesoro mayor, que es el tesoro de la paz”, expresó el arzobispo –en clave– sobre el polémico acuerdo bilateral.

Indicó, a su vez, que existen 51 empresas que se manejan en la informalidad, sin cumplir sus obligaciones tributarias, “que no benefician a sus trabajadores ni al país”.

“Si todas esas empresas pudieran cumplir las normas, entonces se beneficiarían más la educación, la salud”, enumeró.

El Trienio de la Juventud culminará este año en la fiesta de Cristo Rey, en noviembre próximo, donde tendrá lugar también la clausura del Congreso Juvenil Arquidiocesano.

Queremos decir que estamos aquí para defender lo que realmente son los valores de la familia, partiendo de la vida. Vilma Maciel, de la PJA.

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