Dos jóvenes, uno de 22 años llamado Juan Carlos Olmedo, y otro de 20, Carlos Servín, fueron víctimas de la violencia generada por el consumo en exceso de alcohol en locales nocturnos.
El primero recibió un balazo en la cabeza dentro de la discoteca Bumbai, que por fortuna no le quitó la vida; en tanto que el otro fue agredido por un grupo de ocho personas a la salida de Coyote.
El primer caso se produjo el sábado de madrugada. Juan Carlos fue hasta Bumbai para disfrutar de un show en donde actuaba Blindaje 10. Todo iba bien hasta que tras finalizar el show empezaron los disturbios dentro del local nocturno que está ubicado sobre la avenida Boggiani casi República Argentina, de Asunción.
Fuentes policiales indicaron que hubo problemas entre dos grupos de barrios distintos; de ninguno de ellos Juan Carlos y su amigo formaban parte. Pero como daño colateral, el joven recibió un disparo de arma de fuego en la cabeza.
Todos pensaron que solo se cortó con una botella y fueron hasta el Centro de Emergencias Médicas, donde recién ahí se percataron de que el joven tenía una bala en la cabeza, presumiblemente calibre 22, indicaron uniformados.
Afortunadamente, la bala no dañó ninguna arteria y hasta ayer los médicos indicaban que no era necesario extraer el proyectil. Juan Carlos sigue internado.
GARROTEADO. La otra víctima de la violencia fue Carlos Servín, quien en la madrugada del domingo salió de la disco Coyote y quiso auxiliar a su amigo que estaba siendo golpeado por una banda de ocho personas, según versiones de la Policía.
Al final, Carlos fue agredido por toda la patota y tuvo que ser internado en el sanatorio San Martín.
La mayoría de los golpes que sufrió esta víctima fueron en la cabeza y en el cuello.
Carlos indicó que le pegaban por todo el cuerpo y quedó inconsciente a consecuencia de la golpiza. Explicó a Telefuturo que no pudo dormir dos días a causa de los dolores de cabeza.
Los familiares exigen que los responsables sean identificados, ya que en la zona donde ocurrió existe una cámara de vigilancia, que es del Sistema de Emergencias 911, que ayudará para la investigación del caso.
Estos dos nuevos hechos se suman a numerosos acontecimientos violentos que se registran a la salida de las discos, en las que incluso se registran muertes, delitos que son investigados por la Justicia.
NO HABÍA GARANTÍAS EN EL PUB BUMBAI
Bader Mareco, hermano de Juan Carlos, dijo en conversación con radio Ñandutí, que no había seguridad dentro de la discoteca y que no existía ningún tipo de control para el acceso a Bumbai.Su hermano fue víctima de un impacto de bala en la cabeza durante una batalla campal entre dos grupos. “Esa noche había poquísima seguridad dentro del local, había personas que ingresaban con armas blancas”, refirió Bader, indignado por lo que le ocurrió a su hermano.