31 may. 2026

José Serra aboga por la reforma del Mercosur y critica a Chávez

El candidato presidencial brasileño José Serra, opositor al actual mandatario Lula da Silva y favorito para las elecciones de octubre próximo, reiteró ayer sus críticas al actual estado del Mercosur y aseguró que las cumbres del bloque “se han transformado en un espectáculo”.

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AFP, EFE y REUTERS

BRASILIA.

El candidato socialdemócrata a suceder al presidente Luiz Inacio Lula da Silva en las elecciones de octubre en Brasil, José Serra, defendió la reforma del Mercosur y criticó al mandatario venezolano, Hugo Chávez, en su primera gran entrevista preelectoral ayer en la radio CBN.

“El Mercosur tiene que ser reformado”, dijo Serra, al considerar que “no existe libre comercio” entre sus miembros, y que “las reuniones de presidentes del Mercosur pasaron a ser más un espectáculo” donde hay discursos y se habla de América Latina, pero “no hay avance concreto”.

Serra propuso fortalecer la función original de área de libre comercio del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela en proceso de adhesión) y sugirió dejar de lado el resto de ambiciones, como la negociación en bloque con terceros países.

LIBRE COMERCIO. “Creo importante salvar el Mercosur, y ahí hay que dar un paso atrás para poder dar dos adelante. O sea, fortalecer el libre comercio” y “flexibilizar el resto”, dijo el candidato del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).

Consultado sobre las relaciones con Venezuela y con Chávez, Serra dijo defender “una relación amistosa con Venezuela”.

Pero fue tajante al afirmar que en esa relación no cabe “meterse en asuntos de otros países como Venezuela acostumbra a hacer, Chávez lo hace, interfiere en otros países y eso Brasil no lo puede apoyar de ninguna manera”.

También dijo que en los casos en que se entienda que hay una violación de derechos humanos en Venezuela, “Brasil tiene que asumir una posición”.

En una reciente visita a Brasil, Chávez declaró su preferencia por la candidata de Lula a sucederlo, la ex ministra jefa de gobierno Dilma Rousseff. “Chávez tiene sus preferencias electorales, yo también las tendría: no le habría votado”, respondió Serra.

En la larga entrevista radiofónica, Serra se definió de izquierda “desde el punto de vista de análisis convencional” y defendió “un Estado, un gobierno fuerte” capacitado para “activar el desarrollo” del país y comprometido “con los trabajadores y los desamparados”.

Economista, el candidato explicó que mantendrá las bases de la actual política económica: cambio fluctuante, responsabilidad fiscal y metas de inflación, y descartó privatizar grandes empresas estatales, pero sugirió que será más activo en intentar una rebaja de la alta tasa de interés de referencia brasileña, entre las más elevadas del mundo.

Confirmó también que, de llegar al poder, mantendrá el principal programa social aplicado por el gobierno de Lula, el Bolsa Familia, que a su vez tuvo su origen en el anterior gobierno socialdemócrata.

ES FAVORITO. Serra, de 68 años, lidera las intenciones de voto en Brasil, con 36% según una reciente encuesta de Ibope, contra 29% de la candidata de Lula. Las elecciones se desarrollan en dos turnos cuando ningún candidato alcanza 50% de los votos.

Serra fue ministro de Salud al final del mandato del socialdemócrata Fernando Henrique Cardoso (1995-2002), cuando impulsó un fuerte encontronazo con las multinacionales farmacéuticas en defensa de los medicamentos genéricos.

En 2002 fue candidato presidencial en las elecciones vencidas por Lula, y en los últimos años ejerció como alcalde y luego gobernador de Sao Paulo, capital económica de Brasil.

Serra fue líder estudiantil y durante el régimen militar brasileño (1964-85) se exilió en Bolivia, Chile, Francia y Estados Unidos. Está casado con una chilena y tiene dos hijos.

SI LLEGA AL PODER PROMETE UN GOBIERNO BRASILEÑO ACTIVISTA

El candidato opositor brasileño, José Serra, dio también algunos indicios de lo que serían sus políticas económicas al criticar al Banco Central y llamar a una reforma del costoso sistema previsional de Brasil.

El candidato de la oposición también defendió un Gobierno fuerte concentrado en el desarrollo económico, pero recalcó que como presidente respetaría la autonomía del Banco Central, pese a no concordar con su política de tasas de interés.

“Favorezco un proyecto de desarrollo nacional para Brasil con activismo del Gobierno”, dijo en la entrevista Serra, un político veterano del centrista Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).

JUSTICIA SOCIAL. “Defiendo un Estado fuerte, no obeso, sino musculoso, con la capacidad de promover nuestro desarrollo con justicia social”, agregó.

Un consumado economista con un largo historial el en Gobierno, las políticas de Serra a menudo lo han colocado en el sector más izquierdista de su partido.

Como resultado, algunos inversores temen que si es elegido en octubre, Serra pueda presionar para una mayor intervención gubernamental en la economía.

Dilma Rousseff, la principal rival de Serra y candidata del oficialista Partido de los Trabajadores (PT), también ve al Gobierno como un actor clave en la economía.

Sin embargo, en las últimas semanas ha calmado a los inversores con promesas de disciplina fiscal y autonomía del Banco Central.

Serra, que se postuló en el 2002 y perdió ante Lula, lidera a Rousseff por hasta 10 puntos porcentuales en los sondeos de opinión.