En una entrevista con Vogue, Jenna Ortega recordó que tenía apenas siete años cuando comenzó a notar que su mente funcionaba de una manera distinta y desarrolló rutinas muy específicas que sentía la necesidad de completar de determinada manera. Con el tiempo, reconoció que aquellas conductas estaban relacionadas con el trastorno obsesivo compulsivo (TOC).
La actriz recordó que cuando era niña se despertaba temprano para completar una serie de rutinas antes de ir a la escuela. Entre ellas estaban acomodar las sábanas de una manera específica, abrir un cajón siguiendo un orden determinado y cepillarse el cabello lentamente.
Algunas de esas conductas se manifiestan de otras formas actualmente. Por ejemplo cuando está cansada, sufre los efectos del jet lag o siente ansiedad por un trabajo próximo. Entre ellos está repetir la frase “cuídate” una cantidad específica de veces durante el día, entrar al set de grabación con el pie izquierdo y contener la respiración mientras cuenta hasta 71.
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La actriz también intenta cambiar su manera de relacionarse con estas rutinas. En lugar de vivirlas únicamente como una fuente de presión, busca convertirlas en una especie de juego para reducir la tensión que le provocan. Jenna aclaró que estas experiencias forman parte de su vida, aunque no definen quién es ni impiden que continúe desarrollando su carrera. Hablar de ellas le ha permitido compartir una realidad que muchas personas experimentan en silencio.
Para superar estas situaciones, la actriz recurrió a terapia psicológica y medicamentos. Aunque no ofreció detalles específicos sobre los tratamientos que ha probado ni sobre su situación médica actual, reconoció que ha contado con apoyo profesional y que, en ocasiones, continúa trabajando con un terapeuta.
El TOC puede manifestarse mediante pensamientos intrusivos y conductas repetitivas que una persona siente la necesidad de realizar para aliviar la ansiedad o el malestar. Sin embargo, la experiencia varía de una persona a otra y no todas las rutinas o costumbres repetitivas constituyen síntomas de este trastorno.En el caso de Jenna, la actriz explicó que sus rituales pueden intensificarse cuando está cansada, viaja entre diferentes zonas horarias o se enfrenta a situaciones que le generan estrés.