“Esas personas ingresaron para funciones de confianza en diferentes años en cargos de dirección o con rubros de director y en los despachos de la presidencia o del consejo en su momento, y a la fecha no se encuentran ocupando los cargos para los que fueron incorporados. No cumplen la misma función para la cual fueron incorporadas y cobran el mismo salario y realizan otra función diferente al cargo de confianza”, explicó Rodríguez.
Según la nómina, existen casos en los que ingresaron a la institución en el 2008, 2009, 2011 y 2012, tiempos desde los cuales cobraron los salarios correspondientes a los diversos cargos de confianza y al cambiar de administración pasaron a cumplir otras funciones, pero con el mismo salario.
“La incorporación a la función pública (Ley Nº 1626/00) en cargo administrativo se puede hacer por concurso público o por cargo de confianza; en ese caso, la persona incorporada en cargo de confianza permanece el tiempo que el presidente esté en la institución y cuando sale deja el cargo, a menos que el siguiente pida que siga o en otro similar en otras secciones siempre como cargo de confianza”, explica el gerente.
Rodríguez aclaró que a estos funcionarios los presidentes anteriores debieron pedirles sus renuncias al tratarse de cargos de confianza. “A nosotros nos toca la ingrata decisión de tomar esta medida que se debe tomar en cada administración”, indicó.
Adelantó que no serán tomadas otras medidas porque estas personas sí cumplían funciones dentro de la institución, ya que no se trata de funcionarios con inasistencias u otra irregularidad. “Hay que dejar en claro el honor y no confundirlos con funcionarios planilleros”, puntualizó.