EFE
NUEVA YORK, EEUU
“Sin embargo, dada la naturaleza privada de las fortunas de la región, además de temores relacionados con cuestiones de seguridad y con llamar la atención de las autoridades tributarias, muchas de ellas son reacias a hacer pública su participación”, asegura el diario.
Añade que algunos de los afectados llegaron al fondo de inversión del estadounidense Bernard Madoff a través del español Banco Santander, que cuenta con grandes operaciones en Latinoamérica.
“Otros inversores parecen haber sido incorporados a la pirámide a través de su amistad con Andrés Piedrahíta, un banquero de origen colombiano de alto perfil que vive en Madrid y Londres”, relata el rotativo.
Piedrahíta es el yerno de Walter Noel, fundador de Fairfield Greenwich Group, la sociedad por el momento más expuesta al caso Madoff, con una pérdida potencial de 7.500 millones de dólares que invirtió a través de su fondo Sentry.
El Banco Santander, que opera en Puerto Rico y ocho países de América Latina, reconoció este mes haber invertido más de 2.300 millones de euros (unos 3.280 millones de dólares) en el fondo de Madoff.
“Los clientes del Santander en Monterrey fueron invitados a invertir en ese fondo”, dijo al diario Ernesto Canales, uno de los abogados más importantes de esa capital industrial, que calcula que los clientes mexicanos podrían perder unos 300 millones de dólares.
Miembros de la familia Clariond de Monterrey, que recibió cientos de millones de dólares por la venta de la multinacional de acero IMSA al grupo argentino Techint, perdieron millones de dólares en el presunto fraude de Madoff, según The Wall Street Journal, que cita fuentes cercanas.
En Brasil nadie ha revelado pérdidas, aunque gestores locales aseguran que algunos ciudadanos de este país invirtieron con Madoff.
Según los abogados consultados por el rotativo económico, “la razón más plausible que explica este silencio es que invirtieron dinero en el extranjero sin declararlo en su país, una práctica relativamente común dada la sobrecarga de regulación y las altas tasas impositivas”.
“No era dinero declarado, y en ese caso, las víctimas no van a aparecer”, aseguró Marcelo Trindade, abogado y ex jefe de la Comisión de Valores Mobiliarios de Brasil.
El grupo Fairfield también tenía presencia en Brasil y, según su web, la representante de la firma en el país es Bianca Haegler, sobrina de su fundador, Walter Noel.
La esposa de Noel, Mónica, proviene de una familia acaudalada de Río de Janeiro con raíces suizas, cuyos miembros frecuentan las páginas sociales de los medios.
Según las autoridades reguladoras del mercado brasileño, Haegler no estaba registrada para vender inversiones en ese país y el diario asegura que, tras varias consultas sobre su participación, Fairfield borró su nombre de la página web.
En Brasil, la promoción activa de un fondo localizado en otro país es ilegal.
Gestores de fondos citados por el diario afirman que los brasileños invirtieron en Madoff o Fairfield a través de bancos privados, incluyendo Safra y UBS.
Safra dice que compró productos de Madoff para algunos de sus clientes de banca privada, mientras que UBS admite haber ofrecido acceso al fondo del estadounidense a varios de los suyos, pero ninguno quiso proveer más detalles al diario.
ROBAN UNA ESTATUA VALUADA EN US$ 10 MIL
Una estatua valorada en más de 10.000 dólares fue robada de la residencia en Florida del financiero Bernard Madoff, acusado de montar la mayor estafa en la historia de Wall Street, informó una fuente policial a la cadena de televisión CNN.
El sargento Richard Sorge, de la Policía del condado de Palm Beach, al norte de Miami, dijo que la estatua de más de un metro de altura fue sustraída el pasado 19 de diciembre.
La estatua representa a dos salvavidas sentados en un banco y estaba ubicada en la piscina de la lujosa residencia de Madoff, quien supuestamente creó un sistema de “pirámide” que generó pérdidas por unos 50.000 millones de dólares.
El robo ocurrió ocho días después de que el financiero fuera arrestado en Nueva York en conexión con la presunta estafa.
“La administradora de la propiedad dejó la residencia una tarde y cuando regresó, observó que la estatua, que normalmente estaba en el área de la piscina, había desaparecido”, dijo Sorge.
Los detectives que investigan el caso no tienen pistas, agregó el sargento.