Opinión

Integración pendiente

 Que estamos aún lejos de lograr una verdadera integración entre los países miembros del Mercosur no es una novedad.

Wendy MartonPor Wendy Marton

El problema es qué hará este Gobierno para lograr avanzar en la reducción de asimetrías y apuntar a una mayor unión entre Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela.

Un informe publicado por el Ministerio de Hacienda, denominado Las asimetrías en el Mercosur: Aproximaciones de política comunitaria y su impacto en el Paraguay, refiere que países sin acceso directo al mar tienen un menor crecimiento económico que aquellos que sí lo tienen.

Agrega que hay 35 países con poblaciones mayores a un millón de personas que no tienen acceso al mar. De estos, la mayoría están en África y Asia, y dos de estos, en América: Paraguay y Bolivia. De este grupo de 35 naciones, la segunda nación más rica es Paraguay.

El documento agrega que la mediterraneidad es unos de los principales determinantes de la asimetría del Paraguay en el Mercosur, lo que aumenta los costos de transporte de bienes desde y hacia tierra guaraní.

Refiere que la mediterraneidad del Paraguay con respecto a sus vecinos deriva en importantes problemas estructurales para este país, lo cual influye negativamente en los flujos de inversión extranjera, dificultando el financiamiento de proyectos de inversión en el aparato productivo del Paraguay, lo que conlleva un menor crecimiento y bienestar económico en general.

Agrega que al haber una mayor distancia a los puertos de embarque, los precios que los productores agrícolas reciben por sus productos son menores, lo cual repercute en menor valor de la tierra, menor remuneración para los trabajadores y, por ende, un menor nivel de vida. Para los consumidores, el consumo de bienes importados también se encarece.

Aunque los diagnósticos sobre la problemática de la falta de transporte, mejor infraestructura vial y trabas al comercio en los puertos de los países con salida al mar son conocidos hace mucho, los avances no llegan.

Por ello, es necesario redoblar los esfuerzos para mejorar el sistema de transporte y redes fluviales, viales y ferroviarias para que Paraguay pueda pensar en competir a la par de sus vecinos.

Hasta ahora se desconoce el avance de proyectos que busquen mejorar la infraestructura fluvial o ferroviaria. En algún momento se habló de la posibilidad de hacer un corredor bioceánico que incluya al transporte de productos agrícolas en trenes, pero los planes parecen aún preliminares.

La construcción de redes ferroviarias permitirá además una duración mayor de las rutas del país, atendiendo a que los controles en ruta no impiden que los transportistas sobrepasen constantemente el peso permitido de carga transportada, debilitando constantemente la capa asfáltica.

Más allá de los recursos que se reciben del Fondo de Convergencia Estructural (Focem), que sin duda contribuyeron a una mejora vial, hay que pensar en obtener financiamiento público o en asociación con el sector privado para hacer realidad lo antes posible vías de todo tiempo en todo el país.

A la par, las negociaciones para lograr una verdadera unión aduanera deben fortalecerse, pues ya no se puede seguir perdiendo tiempo y dinero por procesos burocráticos. El Gobierno de Mario Abdo necesita dar señales de que se abocará en luchar para que la integración se consolide de una vez.

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