LONDRES/FRÁNCFORT
Para los que más conocen la reservada industria relojera suiza, su respuesta en apariencia pasiva al plan de Apple Inc de atacar su centenario negocio podría ser confundido con sumisión ante un rival intimidante.
Pero los grupos de lujo y moda Richemont, LVMH, Swatch Group y Guess Inc han estado ocupados el último año probando sus propios relojes avanzados, mientras intentan mantener la imagen más atemporal de sus productos.
Cuando se anunció por vez primera el Apple Watch en setiembre, algunos expertos rechazaron estos dispositivos por estar dirigidos a un tipo de cliente diferente, aquel que valora más la tecnología que el prestigio.
Ahora, analistas y ejecutivos de la industria están empezando a pensar que quizás el último producto de Apple animará las ventas de relojes de lujo entre consumidores más jóvenes acostumbrados a ver la hora en sus teléfonos en lugar de en sus muñecas.
“Apple tiene el potencial de hacer que el reloj vuelva a ser genial de nuevo”, dijo Ben Wood, analista de CCS Insight y fanático confeso de los accesorios tecnológicos. “Creo que la industria relojera suiza va a estar encantada”, agregó.
Swatch –que lleva más de una década experimentando con relojes inteligentes y ya hace componentes para pulseras deportivas– aseguró a la prensa helvética que está trabajando para ofrecer sus propios dispositivos en los próximos meses.
“Apple no es la única compañía a punto de lanzar un reloj inteligente al mercado”, dijo Nick Hayek, presidente ejecutivo de Swatch, el mayor fabricante de relojes del mundo, al SonntagsBlick en enero. “No es una amenaza, sino una gran oportunidad para nosotros y la industria relojera suiza”, afirmó.
El Swatch Smartwatch incluirá un chip que permitirá que los usuarios hagan pagos móviles, tendrá baterías de larga duración y podrá conectarse a teléfonos con sistema operativo de Apple y Google, según los informes de prensa.