Antonella Galli (esposa), siendo gerente administrativa y financiera de la empresa, habría permitido compras no autorizadas y la salida de productos sin su facturación correspondiente.
Además, según la Fiscalía, se habría apropiado de montos para desviar a la cuenta de Sasiain”, dice la imputación. El perjuicio sería de más de G. 331 millones.
IRREGULARIDADES. Entre junio del 2020 y marzo del 2021, la entonces gerente de la empresa, María Eugenia Acosta, ordenó hacer auditorías en atención a que existirían irregularidades por parte de Galli.
Se detectó que comprobantes tenían firmas ilegibles y también que algunos productos no estaban.
También se descubrió que varios pagos en cheque no fueron depositados en las cuentas bancarias de la empresa Biotécnica, y se logró detectar que 14 cheques fueron depositados a cuenta de Sasiain.
La imputación ya fue admitida por la jueza interina Inés Galarza y citó a los imputados a la imposición de medidas para el 24 de febrero próximo.