“Lo principal es contar con un calzado adecuado para evitar los problemas más frecuentes que son la uña encarnada, los hongos y hasta problemas posturales”, advirtió. La profesional recomienda que el calzado ideal debe ser totalmente de cuero vacuno, acompañado de medias de algodón. Aconsejó que la pala, que es la parte del dorso del calzado, sea bien alta, porque no le debe apretar al niño; y, la parte de la punta del calzado debe ser bien ancha para que los dedos de los pies puedan estar libres y no apretados.
“Si están apretados los dedos, al mes del inicio de clases pueden aparecer las onicocriptosis (uña encarnada) porque cuando los niños están en la preadolescencia ya les piden a los padres el tipo de calzado que quieren, escogiendo el modelo de moda, que puede no ser apropiado. Aparte de esto utiliza medias gruesas que presiona los deditos, que es otro factor predominante para la uña encarnada”, acotó.
Lo que se necesita también es que haya una amortiguación entre el suelo y el pie del niño o del joven. En este caso, afirmó que sería ideal que la suela del calzado tenga por lo menos un centímetro.
Una inversión y no un gasto. Otro punto a tener en cuenta es evitar adquirir calzados económicos, que son por lo general de material sintético que pueden ocasionar dermatitis por contacto.
Además, ocasiona que el pie sude mucho lo cual puede generar hongos en los pies, sumado a que muchas veces en el apuro por vestirse los chicos no llegan a secarse bien entre los dedos.
Manifestó que los padres o tutores deben tener en cuenta que adquirir el calzado adecuado no es un gasto, sino una inversión. Detalló que el niño o adolescente no logrará concentrarse en sus estudios si le ocasiona molestias o dolor el zapato que lleva puesto.
Esto puede generar que el escolar tenga que faltar a clases para consultar, además de los gastos extras que puede requerir el tratamiento de las lesiones. “A la larga lo barato sale caro”, remarcó.
Varios otros problemas. Un calzado inadecuado puede alterar totalmente la marcha, deformar los pies y hasta causar problemas posturales. También hay chicos que nacen ya con ciertos problemas, como ser pies planos.
Igualmente, hay quienes tienen los pies pronados, en la que el pie gira hacia dentro y supinados, que es lo contrario al pronado. Hay chicos que nacen con el pie cavo, que es una malformación consistente en la elevación de la bóveda plantar.
También existen otros tipos de afecciones, por lo que indicó que la etapa escolar es el mejor momento para darse cuenta de la marcha viciosa. Esto se puede saber observando el desgaste del calzado, entonces se debe optar por consultar con un podólogo para poder contar con unas plantillas personalizadas, refirió.
“En un noventa por ciento la mala pisada se soluciona con la plantilla, pero cuando viene acompañado de una hiperlaxitud de ligamento, o sea son flexibles a diferencia de los ligamentos sanos que son tejidos fibrosos resistentes. Entonces, se le hace fisioterapia de fortalecimiento, para que se vuelva a poner enérgico a la hora de mover el esqueleto humano”, resaltó.
Un aspecto a tener en cuenta para saber si se cuenta con el calzado correcto es si duelen los pies al sacarse los zapatos. Por otro lado, el momento más adecuado para adquirir un calzado es al final de la tarde, soportando el peso del cuerpo y el trajín del día y se presenta más hinchado, por eso a veces lo que a uno le quedaba bien de mañana al final del día le molesta.
Benítez recomienda acudir a un podólogo para un chequeo. “Debemos acostumbrarnos a dar prioridad a los pies, que es lo que más carga recibe. Una detección temprana de una posturología incorrecta puede solucionar mucho en la vida del niño, si no se descubre a tiempo a lo mejor a los 40 ya va a caminar encorvado”, sentenció.
Prevención. Los profesionales recomiendan mantener los pies cómodos para rendir cien por ciento en las actividades diarias, en especial en época escolar.
Consultas gratuitas
En el Hospital de Clínicas están habilitados los consultorios de podología en el turno mañana de 07:00 a 11:00 y en el turno tarde de 13:00 a 17:00, previo agendamiento telefónico. Los casos urgentes atienden igual sin turno.
El nosocomio queda sobre Mariscal López casi Coronel Cazal, en la ciudad de San Lorenzo.
Para agendamientos llamar a (021) 585-730 o al (021) 585-521.